Continúa secuestrado el fotógrafo peruano Jaime Rázuri en Gaza
El fotógrafo de prensa Jaime Rázuri, de 50 años y de nacionalidad peruana, continúa hoy en manos de desconocidos secuestradores, mientras es buscado por las fuerzas de seguridad palestinas por orden del presidente Mahmud Abás.
El fotógrafo de prensa Jaime Rázuri, de 50 años y de nacionalidad peruana, continúa hoy en manos de desconocidos secuestradores, mientras es buscado por las fuerzas de seguridad palestinas por orden del presidente Mahmud Abás. Fuentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) informaron esta mañana de que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Perú pidió a Abás su intervención para conseguir la liberación del reportero de la agencia de noticias francesa France Press (AFP), cuyo paradero se desconoce. El misterio envuelve el caso, ya que ninguna facción palestina se responsabilizó del secuestro ni los móviles o las condiciones para dejarlo en libertad. La mayoría de los más de quince casos de periodistas extranjeros secuestrados el año pasado por milicianos que operan en la franja de Gaza independientemente de las fuerzas de seguridad de la ANP recuperaron su libertad pocas horas después de ser atacados, lo que no parece ser el caso de Rázuri. El periodista peruano, oriundo de El Callao y profesor del Taller de Fotografía de la Universidad de Lima, fue capturado ayer por cinco encapuchados cuando regresaba de una misión a la oficina de su empresa en un edificio que alberga a varias agencias de prensa. El traductor palestino de Rázuri declaró a las fuerzas de seguridad de la ANP que los secuestradores lo obligaron a descender del vehículo empleado para cumplir la tarea y lo introdujeron por la fuerza en un coche en el cual huyeron con rumbo desconocido. Rázuri es el primer periodista latinoamericano secuestrado en la franja de Gaza, y ha sido también el primero de este nuevo año 2007. La Asociación de la Prensa Extranjera con sede en Tel Aviv condenó de inmediato por medio de un comunicado el inesperado secuestro y "el constante acoso a los periodistas" que "debemos trabajar libremente y sin temor de ser secuestrados en Gaza". El encargado de negocios de la embajada peruana en Israel, César Jordán, se halla en comunicación con las autoridades palestinas, comunicó a Efe, sin más detalle, una fuente de esa sede diplomática. Tras el secuestro de Rázuri, en la localidad palestina de Beit Lagye, al norte de la franja de Gaza, se desencadenó una ola de nuevos secuestros entre milicianos del movimiento nacionalista Al Fatah y del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás). Ambos bandos, que operan independientemente de las fuerzas de seguridad de la ANP, secuestraron a 18 milicianos pero todos recuperaron su libertad esta madrugada, con la mediación de personalidades de la Yihad Islámica,según fuentes palestinas. Tres viandantes, entre estos un niño, resultaron heridos al quedar en medio de los tiroteos, que estallaron después de un ataque, según fuentes de Al Fatah, contra un jefe de las Brigadas de los mártires de Al Aksa", en el distrito de Beit Lagye junto al campo de refugiados palestinos de Yebalia. En apariencia, el secuestro de Rázuri nada tiene que ver con las tensiones entre esas facciones, que en diciembre pasado concertaron una tregua después de una semana de sangrientos enfrentamientos en los que perdieron la vida alrededor de 20 milicianos y civiles en Gaza. En general, el secuestro de extranjeros es perpetrado por milicianos que así atraen la atención pública y expresan su protesta contra el Gobierno por falta de empleo. La mayoría de los secuestrado el año pasado, en torno a los quince, fueron liberados pocas horas después. El secuestro más prolongado ocurrió en agosto del año pasado, el de un corresponsal de la cadena estadounidense de TV Fox y de su camarógrafo, quienes pasaron dos semanas cautivos de milicianos de la Yihad Islámica. Sin más explicaciones, fueron liberados después de adoptar la religión del Islam, comunicó esa facción.




