ETA pone fin a nueve meses de alto el fuego con el atentado en Barajas
ETA puso fin a nueve meses de "alto el fuego permanente" con un atentado en el aeropuerto de Madrid, que llevó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a suspender todas las iniciativas de diálogo con la banda terrorista. Fuentes cercanas a la investigación informaron que ETA cargó la bomba de Barajas con al menos 200 kilos de explosivo
ETA puso fin a nueve meses de "alto el fuego permanente" con un atentado en el aeropuerto de Madrid, que llevó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a suspender todas las iniciativas de diálogo con la banda terrorista. La tercera tregua en la Historia de ETA, grupo que ha asesinado desde 1968 a más de 850 personas para lograr la independencia del Pais Vasco, duró 281 días y acabó con la explosión de una furgoneta bomba en uno de los aparcamiento de la terminal 4. A diferencia del final de las treguas anteriores, en 1989 y 1998, no hubo anuncio previo de la dirección de ETA y fue una llamada a primera hora de la mañana a los servicios de ayuda en carretera en el País Vasco la que avisó de una inminente acción terrorista. La detonación se produjo a las 08.00 horas GMT, cuando el edificio terminal recibía gran afluencia de pasajeros en una jornada especialmente concurrida al tratarse de la víspera de Nochevieja. Las fuerzas de seguridad acababan de llegar al lugar cuando se explotó la carga, que derrumbó cuatro plantas de uno de los módulos del aparcamiento y pudo atrapar en el interior de sus coches a dos personas, dos ciudadanos ecuatorianos, que están desaparecidos. Se trata Diego Armando Estacio Sivisapa, de 19 años, que había acompañado a su novia a recoger a su madre, que llegaba procedente de Ecuador, y que decidió quedarse en su vehículo a "echar una cabezada", según el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Las mismas circunstancias podrían rodear la desaparición de su compatriota Carlos Alonso Palate, cuya ausencia fue denunciada horas después por sus familiares, quienes explicaron a las autoridades que también se había desplazado a Barajas a recoger a un pasajero. Efectivos de bomberos y de los servicios de emergencia trabajan en la zona para tratar de localizar a estas personas, en medio de los escombros del aparcamiento, cuyas cuatro plantas se desplomaron como un castillo de naipes a consecuencia de la explosión. La acción terrorista asestó un duro golpe a las intenciones del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero de lograr el anhelado fin de la violencia de ETA a través del diálogo con su dirección. Sólo 24 horas después de hacer balance de 2006 y hacer gala de su confianza en el proceso de paz abierto con el alto el fuego declarado por ETA el 22 de marzo, Rodríguez Zapatero tuvo que volver a comparecer ante los medios y lo hizo con un tono mucho más grave. Tras conocer el atentado, suspendió sus vacaciones navideñas en el sur de España y regresó al palacio de la Moncloa para anunciar la suspensión de todas las iniciativas de diálogo. "El de hoy es el paso más equivocado e inútil que han podido dar los terroristas", subrayó el jefe del Ejecutivo, quien reiteró que "la condición para el diálogo es y será la voluntad inequívoca de abandono de la violencia por parte de ETA". Por lo tanto, agregó Rodríguez Zapatero, "hasta que en un futuro no exista una voluntad inequívoca, no habrá ninguna posibilidad por parte del Gobierno de aproximar ningún diálogo con la banda ETA". Antes había hablado con el líder conservador, Mariano Rajoy, quien consideró que lo sucedido respalda la tesis de su partido durante todos estos meses, en el sentido de que no cabe dialogar con ETA si no es para hablar de su disolución inmediata e incondicional. Todos los grupos políticos coincidieron en que el proceso de paz sufrió un golpe durísimo, a excepción de Batasuna, el ilegalizado brazo político de ETA, cuyo portavoz Arnaldo Otegi dijo que "el proceso de solución al conflicto político vasco no está roto". "Desde nuestro punto de vista, ese proceso no esta roto y queremos decir más: no sólo no está roto, sino que es más necesario que nunca", indicó Otegi, quien responsabilizó al Gobierno español de que se haya llegado a esta situación de "bloqueo". El Gobierno regional del País Vasco destacó la "desesperanza" que produce este atentado y su portavoz, Miren Azkarate aseguró que "no quiere y no puede" dar por "roto" el proceso de paz. Azkarate lamentó que se haya vuelto a "introducir en el corazón de los ciudadanos desesperanza, frustración y miedo" con este atentado, y acusó a sus autores de dar "la espalda al pueblo vasco", al "decidir que los problemas se solucionan haciendo la guerra". Al igual que el ministro del Interior, la portavoz destacó la "sorpresa" por el atentado "sin que ETA haya anunciado previamente la interrupción y la ruptura del alto el fuego permanente", como hizo en las treguas de las décadas de los 80 y los 90. En 1989, con el socialista Felipe González como presidente, y en 1998, con el conservador José María Aznar, ETA anunció que daba por terminados los periodos sin atentados, varios días antes de volver a llevar a cabo acciones con armas o explosivos y causar víctimas.ETA cargó la bomba de Barajas con al menos 200 kilos de explosivoLas Fuerzas de Seguridad del Estado cifran en unos doscientos kilos la carga explosiva utilizada por ETA en el atentado perpetrado hoy en el aparcamiento de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas, que ha dejado un saldo de dos personas desaparecidas y otras cuatro con heridas leves, han informado fuentes de la investigación. Es la mayor carga utilizada por la banda terrorista en un atentado en los últimos quince años.Estas fuentes han añadido que el cálculo está basado en los efectos visibles de la explosión y en la experiencia de los técnicos en desactivación de artefactos. Los investigadores aún no han podido determinar el tipo de explosivo utilizado, ya que no se ha podido recoger ninguna muestra del mismo dadas las dimensiones de la deflagración.Entretanto, la Policía Nacional busca a dos personas de nacionalidad ecuatoriana que están desaparecidas desde la explosión de la furgoneta bomba. Aunque durante horas las autoridades sólo han tenido constancia de un desaparecido, un joven ecuatoriano de 19 años, el Ministerio del Interior ha divulgado esta tarde una nota en la que informa de un segundo desaparecido cuyos familiares denunciaron su desaparición a última hora de la mañana. Se trata de Carlos Alonso Palate, también de nacionalidad ecuatoriana, según ha podido saber ELPAIS.com de fuentes próximas a la investigación. Una vez comprobados los datos que confirmaban su presencia en el lugar y el momento de la explosión, los agentes han iniciado su búsqueda.Otras cinco personas, dos de ellas agentes de la Policía Nacional, han resultado heridas leves a consecuencia de la deflagración.Otras 21 personas han sido atendidas. La explosión se ha producido a las 9.00 horas, según ha informado Interior a este periódico. Una hora antes, un comunicante anónimo ha hecho tres llamadas de aviso, la última en nombre de ETA. El estallido, controlado por la policía, se ha producido con la zona ya acordonada. Los daños materiales son cuantiosos, ya que se ha hundido el techo de cuatro plantas. El tráfico aéreo de la T-4 estuvo interrumpido hasta las 13.30 horas y comienza a recuperar la normalidad. Miles de viajeron han resultado afectados.El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha anunciado a primera hora de la tarde en rueda de prensa que había una persona desaparecida que podría estar dentro del aparcamiento, "que ha resultado seriamente dañado". El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha dicho que los bomberos le habían comunicado que es "materialmente imposible" acceder a las plantas del aparcamiento donde ha ocurrido la explosión, en referencia a la búsqueda de las personas que pudieran estar allí. Según Rubalcaba, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad están buscando entre los escombros a un joven "que teóricamente podría estar dentro del aparcamiento". Rubalcaba ha relatado que una pareja joven acudió al aeropuerto para recoger a otra persona y, mientras la chica fue a buscarla, el joven se quedó echando una cabezada en el coche. La joven ha explicado a los periodistas que su novio se llama Diego Armando Estacio y le ha pedido que se ponga en contacto con ella si escuchaba su mensaje. Más tarde se ha sabido que hay una segunda persona en paradero desconocido.Según ha informado Rubalcaba, la primera llamada de aviso la ha recibido la DYA de Guipúzcoa a las 7.55 horas. La segunda ha sido minutos después a los Bomberos de Madrid y la tercera a SOS-Deiak (112) de Guipúzcoa media hora después. En esta última, un varón ha dicho hablar en nombre de ETA. Según fuentes de la DYA, la persona estaba visiblemente nerviosa y ha alertado de que "cualquier intento por desactivar la bomba" sería en vano. En ambas comunicaciones se advertía de que se iba a producir una explosión de gran potencia a las 9.00 y que el explosivo estaba colocado en una furgoneta Renault Traficc de color granate, de la que se detallaba la matrícula (DKY-6405), aparcada en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. La cadena SER ha informado de que una de las llamadas se ha realizado desde un móvil y otra desde una cabina de San Sebastián.Miembros 'legales'La explosión se ha producido cuando la Policía ya había acordonado la zona, por lo que sólo se han producido cinco heridos leves a causa de la onda expansiva, de los cuales dos han sido trasladados al hospital Gregorio Marañón y tres al Ramón y Cajal. Dos son policías, que sufren cortes y contusiones. Además, un taxista ha sufrido golpes en el costado izquierdo. El Samur ha instalado dos hospitales de campaña, donde han sido atendidas otras 21 personas por dolores de cabeza o en los tímpanos o crisis de ansiedad.La SER, que cita fuentes de la lucha antiterrorista, apunta a miembros legales (no fichados) que forman un comando itinerante. La policía examina ahora las grabaciones de las cámaras de seguridad del aeropuerto en busca de pistas sobre los autores materiales del atentado. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha suspendido sus vacaciones en Doñana y ha regresado a la Moncloa. Tras mantener una charla por teléfono con Mariano Rajoy ha comparecido esta tarde en La Moncla para anunciar que suspende "todas las iniciativas para el diáliogo con ETA".El tráfico aéreo ha quedado interrumpido en la T-4 tras el atentado y que se ha reabierto sobre las 13.30. AENA recomienda a los viajeros de la T-4 que consulten la situación con sus compañías para conocer la situación de sus viajes. El acceso de autobuses, taxis y vehículos privados se ha restablecido en gran medida a las 13.00 horas, aunque AENA recomienda a los pasajeros que no acudan a esa terminal en vehículo privado. Los vuelos afectados por las varias horas de cierre de esta terminal son los de la alianza One World- Iberia, British Airways, American Airlines y la compañía de bajo coste Vueling-. Las terminales 1, 2 y 3 no se hna visto afectadas y funcionan con normalidad.Información sobre los vuelosEmergencias 112 pide a los ciudadanos que no llamen a este número de teléfono para pedir información sobre el tráfico aéreo, sino que se dirijan a AENA o al aeropuerto de Barajas, a los teléfonos 91 393 60 00 y 902 404 704.




