Ley marcial en Somalia
El primer ministro somalí, Mohamed Ali Gedi, anunció hoy el establecimiento de la ley marcial por un mínimo de tres meses, nada más entrar hoy en Mogadiscio, que recorrió parcialmente escoltado por un convoy militar fuertemente armado.
El primer ministro somalí, Mohamed Ali Gedi, anunció hoy el establecimiento de la ley marcial por un mínimo de tres meses, nada más entrar hoy en Mogadiscio, que recorrió parcialmente escoltado por un convoy militar fuertemente armado. Mientras Gedi recorría Mogadiscio, en numerosos barrios se escuchaban protestas por la presencia de los soldados etíopes en todos los rincones de la capital. Gedi, figura clave en el Gobierno de transición elegido el 2004 en Kenia, aterrizó en el aeropuerto de Mogadiscio en un helicóptero etíope, que le trajo desde una población de las afueras de la ciudad, donde se encontraba desde ayer. Centenares de personas se reunieron para dar la bienvenida a Gedi, cuya seguridad estaba a cargo de un grueso contingente de fuerzas etíopes. El jefe del Gobierno llegó a Mogadiscio un día después de que los líderes islámicos somalíes, que controlaban la ciudad desde junio pasado, abandonaron la capital ante el avance de las tropas oficiales y de sus aliados del Ejército etíope. En declaraciones a los periodistas en el aeropuerto, Gedi aseguró que las fuerzas del Gobierno controlan ahora toda la capital, y que se han fijado como misión restaurar el orden, tras las refriegas y tiroteos registrados una vez que abandonaron Mogadiscio los combatientes islámicos. "Todo el mundo debe seguir las órdenes de las fuerzas nacionales, porque el país va a regirse bajo la ley marcial", agregó. El Gobierno tiene intención de presentar una propuesta para aprobar la ley marcial, que estará vigente durante los próximos tres meses, en la reunión del Parlamento que se celebrará el jueves, y se espera que dicha propuesta no encuentre obstáculos. Después de salir del aeropuerto, el primer ministro se dirigió al puerto de Mogadiscio, ciudad bañada por el océano Indico, para a continuación recorrer otras calles de la ciudad. La llegada de Gedi, escoltado por fuerzas etíopes, desató protestas en puntos periféricos de la capital. Miles de personas quemaron neumáticos y vehículos y bloquearon algunas calles, al tiempo que coreaban lemas en contra de las tropas etíopes que han ocupado el país y los líderes políticos de Somalia que lo han permitido. El humo que generó la quema de neumáticos podía verse en casi todas las partes de la ciudad. La gente, mientras tanto, intentaba llegar pronto a sus casas para evitar estar en la calle antes del anochecer, por el temor a la violencia de grupos descontrolados. Uno de los manifestantes, Hussein Humow, declaró a la prensa su aversión por la presencia de los etíopes. "Los odio, los odio. Si no se van del país, vamos a devorar su carne", afirmó el joven, visiblemente molesto. Por su parte, Ureyja Abdulkader, de 34 años, un vendedor de gasolina, calificó a Gedi y a sus partidarios de "traidores". El Gobierno se mantenía hasta ahora en Baidoa, 245 kilómetros al noroeste de Mogadiscio. "Si ellos hubieran asegurado la seguridad en Baidoa, la gente confiaría, pero fallaron en eso", añadió Salam. Las tropas etíopes que desfilaron hoy por la ciudad fueron apedreadas en varios lugares, y por lo menos en uno de ellos, cuando comenzaron a volar las primeras piedras los soldados hicieron disparos, aunque no hubo víctimas. La llegada de Gedi a Mogadiscio, una ciudad en la que sufrió un intento de asesinato la última vez que estuvo aquí, en noviembre pasado, fue consecuencia de la ofensiva que lanzó el pasado domingo Etiopia para atacar a los combatientes de los tribunales islámicos, al considerar que su avance por Somalia ponía en riesgo su soberanía. La mayoría de los líderes islámicos se encuentran ahora en la ciudad portuaria de Kismayo, más al sur, cerca de la frontera con Kenia.




