Embolia de un senador demócrata mantiene en vilo configuración Senado
El estado de salud del senador demócrata Tim Johnson, que ayer sufrió una embolia cerebral y se encuentra en estado crítico, mantiene en vilo a sus compañeros de partido, que ven peligrar su control del Senado estadounidense
El estado de salud del senador demócrata Tim Johnson, que ayer sufrió una embolia cerebral y se encuentra en estado crítico, mantiene en vilo a sus compañeros de partido, que ven peligrar su control del Senado estadounidense. Los demócratas tienen una mayoría de sólo un escaño en el Senado tras los comicios legislativos del 7 de noviembre, y las leyes del estado de Dakota del Sur, por el que es senador Johnson, establecen que la tarea de nombrar un suplente recaería en el gobernador, el republicano Mike Rounds. Asumiendo que el gobernador nombre a un republicano, ambos partidos estarían igualados a 50 escaños en el Senado y el voto de desempate correspondería al presidente de la Cámara, el republicano Dick Cheney, vicepresidente de EEUU. Pero Rounds sólo podrá ejercer su poder de nombrar sustituto en caso de muerte o renuncia de Johnson, quien podría mantener su escaño si quedara incapacitado por su enfermedad. La oficina del político mantiene la cautela y hoy aseguró en un comunicado que aún no se pueden determinar las consecuencias de la embolia sufrida por el senador demócrata, que se encuentra ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital universitario George Washington. Johnson, de 59 años, fue sometido el miércoles por la noche, tras sufrir la embolia, a una operación quirúrgica "que se desarrolló sin problemas", agregaron las mismas fuentes. La oficina del senador agregó en una nota posterior emitida a las 17.00 hora local (22.00 GMT) que Johnson evoluciona favorablemente y que no precisará de futuras intervenciones quirúrgicas. Además subrayó que responde favorablemente a "las palabras y al tacto" y que el postoperatorio transcurre sin complicaciones. En su primer comunicado, indicaron que la embolia fue resultado de una malformación congénita que le crea un "nudo" en las venas del cerebro y las hace más susceptibles de estallar. Cuando esto ocurre, se produce una hemorragia y eventuales coágulos que pueden llegar a causar el fallecimiento del paciente antes de que ingrese en el hospital, aunque una intervención rápida puede evitarlo. Según han señalado algunos expertos médicos si se sobrevive 48 horas después de la hemorragia del primer y segundo día, las posibilidades de recuperación aumentan. Barbara Johnson, esposa del senador, dijo que la familia se encuentra "animada", "optimista" y "agradecida por el apoyo y los buenos deseos recibidos de amigos, sus defensores y los ciudadanos de Dakota del Sur". Johnson sintió los primeros síntomas mientras realizaba una entrevista radiofónica en la que se mostró confundido y empezó a balbucear. Las primeras reacciones de sus compañeros de partido no se hicieron esperar y la representante demócrata Nancy Pelosi, quien presidirá la Cámara Baja, le deseó hoy una pronta recuperación al senador. A su vez, Harry Reid, quien sería el nuevo líder del Senado a partir del 4 de enero, explicó que todos "rezamos para que se recupere pronto, y tenemos confianza en que así será". Ninguno de los dirigentes demócratas ha querido entrar en conjeturas en relación con la posibilidad de que los demócratas no puedan hacerse con la mayoría en la Cámara Alta debido a la enfermedad de Johnson. Pelosi aseguró que se trata de "algo hipotético que no quiero tratar", mientras que Reid, que visitó a Johnson el miércoles por la noche y hoy por la mañana, subrayó que "nada ha cambiado". El presidente estadounidense, George W. Bush, fue informado hoy de lo acontecido y de sus consecuencias y su primera reacción llegó por boca de su esposa, Laura Bush, quien le deseó al senador, en nombre de ella y de su esposo, una rápida recuperación. La última vez que el Senado estuvo empatado fue en el 2001 y entonces Cheney rompió la igualdad en favor de los republicanos. Sin embargo, en mayo de ese año los demócratas recuperaron la mayoría cuando el senador republicano por Vermont, James Jeffords, se declaró independiente y pasó a alinearse con los demócratas.




