Los médicos afirman que Pinochet evoluciona bien y descartan una nueva operación
El ex dictador chileno Augusto Pinochet, que sufrió esta madrugada de Chile un ataque cardíaco, no será sometido a una operación de "by-pass" coronario, informaron oficialmente fuentes del Hospital Militar donde está ingresado.
El ex dictador chileno Augusto Pinochet, que sufrió un ataque cardíaco, se salvó "por ahora", de una operación de "by-pass" coronario, informaron hoy oficialmente fuentes del Hospital Militar donde se encuentra ingresado. Horas antes, las mismas fuentes habían dicho que al ex dictador se le iba a realizar un "by pass" coronario, operación de alto riesgo que suponía la apertura de la caja torácica, para superar su obstrucción sanguínea que le hizo llegar de urgencia al hospital. Sin embargo, el segundo cateterismo a que fue sometido, que significó una microcirugía exploratoria para evaluar la irrigación coronaria, demostró que la angioplastia fue suficiente para evitar una operación mayor que supondría un grave riesgo para una persona de 91 años, con sobrepeso y diabetes. El médico jefe del Hospital, Juan Ignacio Vergara, precisó que la angioplastia que se le realizó durante la mañana restableció el flujo sanguíneo "lo que permite por ahora descartar absolutamente una operación abierta". "Lo más probable es que no sea necesario una operación para realizarle un "by-pass" coronario", subrayó Vergara a las decenas de periodistas apostados desde tempranas horas a las afueras del Hospital Militar. "En las condiciones del general Pinochet, a los 91 años de edad, una cirugía coronaria de re vascularización es de altísimo riesgo, por lo que hay que hacer todos los esfuerzos posibles para no llegar a esa condición", explicó Vergara. El facultativo, que destacó que el general Pinochet "ha estado consciente" todo el tiempo, reconoció que su equipo médico deberá esperar al menos 48 horas para "saber si pasó lo más crítico", y agregó que el próximo parte medico se dará a conocer mañana lunes al mediodía. El ex dictador fue ingresado en el hospital a las 02.00 hora local (05.00 GMT), tras sufrir un infarto de miocardio y un edema pulmonar, en la más grave situación de salud que ha sufrido en sus 91 años. Tan grave fue la situación en los primeros momentos que el ex gobernante de facto (1973-1990) recibió la extremaunción en la unidad de cuidados intensivos del nosocomio castrense. Desde que fue ingresado al recinto, Pinochet ha estado rodeado de su familia y allegados más cercanos, mientras en la calle unos 300 partidarios enarbolaban banderas y algunas pancartas en la que acusaban a la derecha de abandonar al ex presidente de facto. Su hijo menor, Marco Antonio, el único que se acercó a conversar con los periodistas, dijo que su padre padece muchas enfermedades como consecuencia de su avanzada edad "pero la presión judicial a la que ha sido sometido, y perseguido como ha sido perseguido, le ha mermado la salud". El pasado 27 de noviembre, el juez Víctor Montiglio procesó a Pinochet y ordenó su arresto domiciliario como presunto autor del secuestro y homicidio de Wagner Salinas y Francisco Lara, dos disidentes detenidos y ejecutados a finales de septiembre de 1973 por miembros de la "Caravana de la Muerte". Por "Caravana de la Muerte" se conoce a una comitiva militar que ese año ejecutó a 75 presos políticos en un recorrido por varias ciudades de Chile. Ese procesamiento fue el último en una serie de juicios en los que nueve jueces apuntan a Pinochet, que está procesado por secuestros, desapariciones y homicidios calificados en relación a la "Operación Colombo", montada en 1975 por su policía secreta para encubrir la desaparición de 119 opositores. De hecho, en la actualidad existen más de 300 querellas contra Pinochet por violaciones a los derechos humanos, a las que se añaden investigaciones en varios países por la desaparición de ciudadanos durante la dictadura que encabezó. Para Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), "es lamentable" que Pinochet haya sufrido el infarto "cuando habíamos logrado que sea sometido a proceso en causas por violaciones a los derechos humanos". El pasado 25 de noviembre, durante su 91 cumpleaños, Pinochet difundió una carta pública que fue leída por su esposa, en la que asumió la "responsabilidad política" de sus actos, pero sin mostrar arrepentimiento por las violaciones a los derechos humanos. El portavoz de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, afirmó hoy que el Ejecutivo fue informado temprano del agravamiento de Pinochet a través de "canales regulares". Tras asegurar que la presidenta Michelle Bachelet se encuentra informada sobre esta materia, Lagos Weber, calificó de "mal gusto" hablar sobre las previsiones oficiales para los funerales de una persona que aún se encuentra con vida. En Chile, la noticia del agravamiento de la salud de Pinochet no ha sido de mayor interés para el ciudadano común, y las radios y canales de televisión han continuado con su programación habitual, que fue interrumpida para difundir el despacho desde el hospital Militar




