Sigue ocupada la tribuna del Congreso mexicano a dos días de la investidura
La tribuna de la Cámara de Diputados de México, donde el presidente electo, Felipe Calderón, deberá asumir la presidencia el próximo viernes, sigue hoy ocupada por los legisladores oficialistas que quieren asegurar la investidura y por los izquierdistas que pretenden boicotearla
La tribuna de la Cámara de Diputados de México, donde el presidente electo, Felipe Calderón, deberá asumir la presidencia el próximo viernes, sigue hoy ocupada por los legisladores oficialistas que quieren asegurar la investidura y por los izquierdistas que pretenden boicotearla. La incertidumbre sobre lo que sucederá en las próximas 48 horas se ha adueñado de la opinión pública del país. Mientras los diputados enfrentados mantienen sus posturas, los restantes ofrecen alternativas y los expertos discuten sobre la idoneidad y la legalidad de trasladar la ceremonia a otro escenario. Esta posibilidad ha sido descartada de momento por el presidente de la Cámara Baja, Jorge Zermeño, que pertenece al conservador Partido Acción Nacional (PAN), la agrupación de Calderón y del presidente saliente, Vicente Fox. Zermeño reiteró que la postura del PAN es que el futuro gobernante "tome protesta" (posesión) en el Palacio de San Lázaro, aunque se mostró dispuesto a "buscar salidas", tras revelar que ya han mantenido alguna reunión con los jefes de los otros partidos. El congresista del PAN recibió hoy a una delegación de Rusia en el Legislativo, una de las 105 que han confirmado hasta ahora su asistencia a la cita. El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), el grupo que pretende sabotear la investidura porque considera que Calderón ganó merced a un fraude electoral orquestado por Fox, también ratificó sus intenciones. El coordinador de los diputados del PRD, Javier González Garza, lamentó lo ocurrido la víspera, cuando se enfrentaron a golpes con sus colegas del PAN para hacerse con el control de la mesa directiva de la cámara, un episodio del que acusó a los legisladores del segundo partido. González consideró que el acontecimiento demuestra que "hay una crisis y una crispación en el país" y pidió a sus correligionarios y rivales "ser sensibles a lo que pasa y encontrar salidas para el país". Sin embargo, dejó claro que la presencia de Fox en la ceremonia del viernes es "un agravio" hacia ellos y que no la aceptarán. "Si nosotros decimos no va a tomar protesta en ninguna parte, estamos locos, y si ellos dicen tenemos que tomar protesta allí, pues están locos", dijo González Garza, que sugirió a Calderón y sus parlamentarios que busquen otro lugar donde recibir la banda presidencial. Consultado sobre la posibilidad de que el acto oficial se lleve a cabo en el Auditorio Nacional, en las proximidades de la residencia presidencial de Los Pinos, dijo que, en ese caso, sus compañeros no asistirán. Admitió asimismo que esa opción es viable sin el PRD porque con el resto de partidos con representación parlamentaria es posible conseguir el quórum para que se celebre la sesión solemne. La tercera fuerza del país, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha señalado que su objetivo es "ser parte de la solución y no del problema". Según el diputado del PRI Eduardo Sánchez, "guste o no", Calderón "ya es el presidente electo" y habría que respetar la toma de posesión. Emilio Gamboa, coordinador de los diputados del PRI, coincidió con el PRD en señalar la necesidad de que no asista Fox a la transición de poderes por considerar que "la situación se agravaría aún más". Mientras Calderón y su equipo no se han pronunciado aún sobre el dilema, Fox afirmó hoy en un acto público que abandona el cargo "tan contento" como cuando llegó, por el sentimiento de "una mayoría silenciosa" que, según dijo, está satisfecha con su gestión. Fox pidió a la población que no se avergûence por "el ruido de la violencia o el ataque" a las instituciones, en alusión al episodio registrado ayer, que definió como una "necedad inútil". Gamboa dijo que su partido y otras siete fuerzas parlamentarias buscarán en las próximas horas un lugar en el Congreso mexicano para que se lleve a cabo la ceremonia de investidura. En la Cámara de Diputados, los legisladores del PAN y el PRD permanecen en la tribuna, aunque muchos han sido relevados de sus puestos. Los que pasaron la noche allí tuvieron recurrir a sacos de dormir y mantas para reposar sobre las sillas y el suelo, y en algunos casos usaron botellas de plástico para hacer sus necesidades.




