Gran expectativa por boda de Tom Cruise y Katie Holmes
La actriz estadounidense Katie Holmes llegó al castillo de Bracciano, al norte de Roma, para reunirse con Tom Cruise, con el que contraerá matrimonio este sábado ante cientos de invitados llegados de Hollywood
La actriz estadounidense Katie Holmes llegó al castillo de Bracciano, al norte de Roma, para reunirse con Tom Cruise, con el que contraerá matrimonio este sábado ante cientos de invitados llegados de Hollywood. La localidad de Bracciano, que se asoma al lago del mismo nombre, a 35 kilómetros al norte de Roma, y en especial los alrededores del castillo, amaneció prácticamente "blindada": cinco controles de la policía impiden que curiosos, vecinos y periodistas se acerquen a las puertas de entrada, sobre todo la secundaria que da a plaza de la Preterina. Por esa puerta, a la que se accede sin tener que atravesar el pueblo, es por la que se espera lleguen Tom Cruise y Katie Holmes para darse el "sí quiero". La ceremonia, por el rito de la Iglesia de la Cienciología, a la que pertenecen los contrayentes, se celebrará, según todo el mundo da por hecho, en la Sala de las Armas, del castillo Odescalchi y durará una media hora. Según la prensa local, la novia llegará al lugar de la ceremonia escoltada por jóvenes vestidos con trajes de época que llevarán estandartes con el león y el águila. La novia entrará al son del "Ave Maria" que cantará Andrea Bocelli, uno de los pocos italianos invitados. Los otros son el alcalde de Roma, el ex comunista Walter Veltroni, Giorgio Armani, el modista que ha confeccionado los trajes de los novios y los de numerosos invitados, y María Pace Odescalchi, la princesa dueña del castillo. Los medios locales aseguran que también acudirá "por parte italiana" la princesa Alessandra Borghese, descendiente de familia de papas, y el príncipe Doménico Napoleone Orsini, descendiente de la familia de la aristocracia "negra" (títulos dados por el Vaticano en los siglos pasados) dueña del castillo antes de que pasase a manos de los Odescalchi. En total serán, según diversas fuentes, 250 los invitados al enlace, entre ellos los actores amigos de la pareja Will Smith y esposa, Brooke Shields y su marido, Jim Carrey, Jennifer López y su esposo Marc Anthony; Brad Pitt y Angelina Jolie, Russell Crowe y John Travolta. Pitt, Jolie, Crowe y Travolta aún no han sido vistos y se asegura que llegaron a Italia la pasada noche. El resto, a los que se unió la pareja formada por David Beckham y Victoria Adams, asistieron anoche en un palacete de la colina del Janículo (Gianicol), a la despedida de solteros de Tom y Katie. Desde allí disfrutaron de una cena, según cuentan los medios, magnífica y de una de las mejores vistas de Roma. Los invitados se retiraron a media noche y a media mañana de hoy comenzaron a llegar a Bracciano. A la primera que se vio fue a Roberta Armani, sobrina del famoso modisto, encargada de la organización. Después llegaron numerosos automóviles con los cristales oscuros con invitados. Los vecinos, curiosos y 250 periodistas y fotógrafos acreditados se arremolinaron ante la puerta principal del castillo, a la espera de la llegada de la pareja y los invitados. Todo ello mientras medio centenar de policías municipales y una decena de miembros de protección civil cuidan de la seguridad del pueblo. Varios carabineros con rifles con miras telescópicas han sido colocados en puntos de las inmediaciones del castillo. Numerosas tiendas del pueblo han colocado en sus escaparates fotos de Cruise y Holmes, así como numerosos recuerdos típicos de bodas, y la plaza del castillo se ha adornado con banderas. Algunos restaurantes han confeccionado menús especiales para la ocasión, con nombres de películas de Cruise, y un pastelero preparó hoy una gran tarta de cuatro pisos y en el último colocó las típicas figuritas de novios. En este caso, con la imagen de Tom y Katie. La tarta es de plástico, pero el pastelero lo que ha querido hacer, según dijo, es agradecer a la pareja haber elegido Bracciano para casarse. El tiempo, por su parte, no acompaña. El cielo está gris y amenaza lluvia, pero ello no desalienta a los vecinos y curiosos.




