Capo colombiano del cartel del Norte del Valle vivía en España desde el 2004
Las autoridades españolas revelaron que el capo del cartel del Norte del Valle, Orlando Sabogal no tiene cuentas pendientes en el país y que permanecerá recluido en la prisión madrileña de Soto del Real mientras se extradita a Estados Unidos
Las autoridades españolas revelaron que el capo del cartel del Norte del Valle, Orlando Sabogal no tiene cuentas pendientes en el país y que permanecerá recluido en la prisión madrileña de Soto del Real mientras se extradita a Estados Unidos. Hace 15 días, agentes de la DEA le informaron a la Guardia Civil de España que una persona muy próxima a Sabogal Zuluaga iba a viajar a este país, por lo que existía la posibilidad de que el capo se ocultara en España. La primera pista de su paradero se obtuvo con la localización de su mujer, la colombiana Claudia Sabogal Alzate que administra un spa en Madrid. Desde ese momento, todos los movimientos de Orlando Sabogal estuvieron controlados, al tiempo que los agentes comenzaron a realizar las gestiones oportunas para identificarle plenamente.Como resultado de ese trabajo se supo que el capo disponía de dos tarjetas de residencia, una expedida en Madrid con su verdadera identidad y otra en Salamanca a nombre de Carlos Alberto Guillén Jiménez. Precisamente «Alberto» es el alias con el que se conoce a este individuo. Según esta segunda documentación, el criminal estaba casado con una salmantina, si bien las investigaciones de la Guardia Civil demostraron que ese era un dato igualmente falso.La documentación indica que Sabogal vivía en España desde el 2004 y que ni siquiera había tenido que utilizar una identidad falsa para entrar al país. Cuando lo hizo, la justicia no lo requería. Actualmente vivía en un exclusivo sector residencial y no trabajaba.El pasado jueves se decidió su captura. Sería en un conocido centro comercial de Majadahonda, a las afueras de Madrid. Ocho agentes participaron directamente en la operación. En el momento del arresto, Orlando Sabogal Zuluaga estaba acompañado por su mujer y por un individuo que, según parece, hacía las veces de guardaespaldas.Los guardias civiles decidieron actuar en un momento en el que el criminal se alejaba unos cinco metros de su mujer y del guardaespaldas, que estaba entregando aproximadamente seis mil euros en billetes de 500 a Claudia Sabogal. Tres agentes se abalanzaron sobre el narcotraficante, que en unos segundos ya estaba esposado sin ofrecer resistencia; mientras, otros procedieron a identificar a sus dos acompañantes, que quedaron libres poco después al comprobarse que no existía ninguna causa contra ellos.Sabogal, a pesar de la documentación falsa que portaba, reconoció desde el primer momento quien era.




