Suspenden el partido Racing-Boca para frenar a los hinchas violentos
La única manera que se ha encontrado en Argentina de frenar a los hinchas violentos, amparados por un juez que intentó evitar que se les prohibiera la entrada a un estadio, ha sido la suspensión del partido Racing-Boca Juniors que debía disputarse mañana, domingo
La única manera que se ha encontrado en Argentina de frenar a los hinchas violentos, amparados por un juez que intentó evitar que se les prohibiera la entrada a un estadio, ha sido la suspensión del partido Racing-Boca Juniors que debía disputarse mañana, domingo.El encuentro de la duodécima jornada del torneo Apertura 2006 de la Primera División no se disputará porque el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, León Arslanián, decidió levantar la operación de seguridad planeada para la ocasión en rechazo a la medida dispuesta por el magistrado Raúl Calvente.El jefe de la "barra brava" boquense, Rafael Di Zeo, que tiene cuentas pendientes con la justicia, había presentado durante la semana un recurso de amparo en el juzgado de Calvente, socio del Boca Juniors, porque el club Racing anunció que no lo dejaría entrar al estadio y tampoco a varios de los miembros de ese grupo violento.Calvente indicó en su fallo que era "inconstitucional" y discriminatoria la puesta en práctica por parte de Racing del "derecho de admisión" y determinó que los hinchas tenían libertad para entrar al "Cilindro" de Avellaneda, donde estaba previsto que asistieran unos 40.000 espectadores.El ministro Arslanián se comunicó el viernes con Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol (AFA), le dijo que no mandaría a los casi 1.000 policías designados para la operación de seguridad y que sin ella el partido no se podía jugar.




