Sigue juicio contra el guerrillero Simón Trinidad en Estados Unidos
El Tribunal del distrito de Columbia en Washington realiza este martes la segunda jornada del juicio contra el extraditado cabecilla de las Farc, Ricardo Palmera alias "Simón Trinidad", quien se enfrenta a una condena de 30 años de cárceles por los delitos de terrorismo y narcotráfico
El Tribunal del distrito de Columbia en Washington realiza este martes la segunda jornada del juicio contra el extraditado cabecilla de las Farc, Ricardo Palmera alias "Simón Trinidad", quien se enfrenta a una condena de 30 años de cárceles por los delitos de terrorismo y narcotráfico.Por solicitud de los Fiscales, 20 testigos de nacionalidad colombiana y sobre quienes se mantiene en reserva su identidad, declararán contra Simón Trinidad quien es señalado de integrar el "Estado Mayor de las Farc", y acusado de conspiración por el secuestro en el 2003 de los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, quienes aún permanecen en cautiverio.El abogado del Departamento de Justicia John Crabb indicó que Palmera y las FARC trataron de usar a los tres estadounidenses como moneda de cambio para lograr concesiones del Gobierno colombiano.Por su parte, el abogado defensor, Robert Tucker, indicó que su cliente "no tuvo nada que ver con el secuestro de esos tres estadounidenses. No hay pruebas de que los haya visto, de que realizara ninguna demanda o hablara con nadie".Los cargosCuatro cargos de terrorismo pesan sobre Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad". El abogado Paul Wolf, quien estuvo presente en las 8 horas que duró el primer dia de juicio a Ricardo Palmera, afirmó que no hubo sorpresas durante este día. Al líder de las FARC se le acusa de secuestro, conspiración para secuestrar, ayuda para secuestro y aprovisionamiento y apoyo material a organizaciones terroristas. “La Fiscalía se refirió a los secuestrados por nombre propio, y mostró sus imágenes en los monitores de televisión dentro de la corte apelando al lado humano del problema” dice el experto en este caso, que ratificó que esta metodología es mucho mas fácil de asimilar frente al jurado que la de la defensa de Trinidad, cuya opción fueron los argumentos jurídicos.




