Declaran inocente por demencia a una mujer que ahogó a sus hijos en la bañera
Un jurado declaró hoy "no culpable" por razón de demencia a Andrea Yates, quien ahogó a sus cinco hijos en la bañera de su casa en Houston (Texas) en junio del 2001. Yates, de 42 años, ingresará ahora a un centro psiquiátrico, donde mantendrá periódicamente entrevistas con especialistas que analizarán su estado mental y decidirán si está en condiciones de salir de él.
Un jurado declaró hoy "no culpable" por razón de demencia a Andrea Yates, quien ahogó a sus cinco hijos en la bañera de su casa en Houston (Texas) en junio del 2001. Yates, de 42 años, ingresará ahora a un centro psiquiátrico, donde mantendrá periódicamente entrevistas con especialistas que analizarán su estado mental y decidirán si está en condiciones de salir de él. El jurado, compuesto por seis hombres y seis mujeres del condado de Harris (Texas), alcanzó el veredicto tras doce horas de deliberaciones. Yates, quien se libró de ser condenada a cadena perpetua como lo pedía la Fiscalía, escuchó el veredicto con los ojos muy abiertos y, poco después, comenzó a llorar sin aspavientos con la cabeza agachada. La acusada admitió en junio del 2001 que ahogó en una bañera a sus cinco hijos, entre seis meses de edad y siete años, pero se declaró no culpable por razones de demencia y alegó que sufría de depresiones posparto. Según su declaración, sintió que Satanás se había metido dentro de ella y le pedía que matase a sus hijos para librarlos del infierno. Este era el segundo juicio que se celebraba contra Yates por un crimen que levantó mucha polémica en Estados Unidos. Yates fue condenada en el 2002 a cadena perpetua, después de que un jurado desestimara la recomendación de la Fiscalía de que le fuera aplicada la pena capital. El juicio fue anulado por la Corte Primera de Apelaciones de Houston (Texas) al considerar que hubo falso testimonio por parte de Park Dietz, uno de los psiquiatras forenses. El experto, quien testificó a petición de la Fiscalía, había dicho que Yates pudo haber sido impelida a cometer los asesinatos por un episodio de la serie de televisión "Law & Order". En ese capítulo de la serie, que en realidad nunca se llegó a trasmitir y Yates nunca vio, el personaje era una mujer que sufría de depresiones de posparto, ahogó a sus hijos en una bañera y fue eventualmente declarada no culpable por razones de demencia.




