Irak y EEUU trazarán plan para afrontar violencia sectaria
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, llegará hoy a Washington con el objetivo de diseñar, junto al presidente de EEUU, George W. Bush, una estrategia para afrontar la ola de violencia sectaria que afecta especialmente a Bagdad
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, llegará hoy a Washington con el objetivo de diseñar, junto al presidente de EEUU, George W. Bush, una estrategia para afrontar la ola de violencia sectaria que afecta especialmente a Bagdad. Los dos mandatarios se reunirán el martes en la Casa Blanca, en un encuentro en el que el asunto principal será la seguridad en el país árabe y en especial en Bagdad, escenario en los últimos días de continuos episodios de violencia entre chiíes y suníes. "Uno de los principales retos es, obviamente, (...) encontrar una vía efectiva para garantizar la seguridad en Bagdad", adelantó hoy en una rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow. En su opinión, "está bastante claro que hay un intento de crear el mayor caos y confusión posible en Bagdad" en la actualidad y por ello, la situación en la capital iraquí "tendrá la mayor prioridad para el presidente y el primer ministro". Snow no precisó las alternativas que se barajan para devolver la estabilidad a Bagdad y que, según otras fuentes oficiales estadounidenses, podrían incluir la movilización de tropas a la ciudad. Las fuentes apuntaron la posibilidad de que Bush y Maliki sellen "un acuerdo sobre los pasos que deben darse" en ese ámbito y "sobre cambios de énfasis, cambios de recursos" o incluso movimientos de fuerzas de unas áreas a otras del país, en el que han vuelto a reavivarse los temores de que se produzca una guerra civil. Es una hipótesis que el primer ministro iraquí descartó hoy por completo en declaraciones efectuadas desde Londres, donde ha realizado una parada previa a su visita a Washington para reunirse con el primer ministro británico, Tony Blair. Según Al Maliki, hay "muchos, muchos cuerpos" en hospitales de Bagdad como resultado de la lucha sectaria, pero "no habrá guerra civil". En términos similares, las fuentes estadounidenses precisaron que lo que ha ocurrido en Irak es "un incremento de la violencia sectaria, pero eso no constituye una guerra civil". El goteo de víctimas ha aumentado en los últimos días, pese a que el Gobierno iraquí comenzó oficialmente el pasado sábado la aplicación del plan de reconciliación nacional en Irak, un proyecto que intenta incorporar a todos los grupos, etnias y creencias religiosas al diálogo político. De momento no ha tenido resultados, pues al menos 55 personas murieron y más de 120 resultaron heridas el domingo en dos atentados con vehículos cargados con explosivos en Bagdad y en la ciudad petrolera de Kirkuk. Bush tratará de averiguar qué es lo que falla en su entrevista con Al Maliki, que comenzará su apretada agenda de mañana, martes, con un desayuno con el consejero de Seguridad de la Casa Blanca, Steven Hadley, antes de su cita con el presidente de EEUU, prevista para las 9.30 de la mañana hora local (13.30 GMT). El primer ministro iraquí, que acudirá al Despacho Oval acompañado por varios de sus ministros, entre ellos los de Exteriores, Petróleo y Electricidad, asistirá posteriormente a un almuerzo de trabajo con el presidente y, por la tarde, se reunirá con algunos de los miembros de su gabinete. El miércoles tiene previsto desplazarse a la sede del Congreso estadounidense y reunirse con más autoridades gubernamentales, y el jueves viajará a Nueva York, la última etapa de su primer viaje oficial al Reino Unido y EEUU desde que asumió hace dos meses su cargo como jefe de Gobierno iraquí.




