ACNUR alerta sobre situación indígenas colombianos Nariño y Chocó
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) expresó hoy su preocupación por la seguridad de los 92 aborígenes de la etnia awa en el departamento colombiano de Nariño y por la de 137 embera en el de Chocó, que están atrapados y no pueden huir de la violencia registrada en su territorio
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) expresó hoy su preocupación por la seguridad de los 92 aborígenes de la etnia awa en el departamento colombiano de Nariño y por la de 137 embera en el de Chocó, que están atrapados y no pueden huir de la violencia registrada en su territorio. "La lucha entre grupos armados irregulares ha dejado a varias comunidades indígenas a lo largo del río Truandó aisladas unas de otras y del resto del mundo", afirmó en conferencia de prensa la portavoz de ese organismo internacional, Jennifer Pagonis. ACNUR indicó que a pesar de que la inseguridad y el difícil acceso a Chocó en el noroeste de Colombia dificultan tener información sobre su situación, ha recibido "informes preocupantes" sobre la muerte en los últimos días de varios civiles, que trabajaban en plantaciones del río Truandó. Asimismo la agencia especializada de la ONU mostró su preocupación por los 92 integrantes de la etnia awa, que se ubican en el departamento de Nariño (suroeste del país), entre los que hay ancianos y embarazadas que no han podido salir de la población de Cumbas y han tenido que refugiarse en la escuela local. ACNUR calcula que desde que hace una semana se desató el combate entre el ejército colombiano y un grupo armado irregular en la municipalidad nariñense de Barbacoas, cerca de 1.300 personas se han visto forzadas a huir de sus hogares y otras miles más podrían verse obligadas a hacerlo en los próximos días si la contienda continúa. Según el organismo "también se ha observado un recrudecimiento de la violencia" que hace temer el desplazamiento masivo de los habitantes de Chocó. Las oficinas de ACNUR en Panamá y Ecuador vigilan las fronteras de los dos países ante la posible llegada de refugiados procedentes de ambos departamentos colombianos, señaló la portavoz. Asimismo, su personal en Apartadó, en el departamento de Antioquía (noroeste de Colombia), partió hoy hacia la zona de Unguía para examinar los desplazamientos en la región. Ante "el impacto desproporcionado" en la comunidad indígena colombiana del conflicto que afecta al país desde hace cuatro décadas, ACNUR pidió al Gobierno de Bogotá que preste su colaboración en esta "crisis humana" y garantice los derechos de la población civil. El organismo multilateral estima que hay 2,5 millones de personas internamente desplazadas en toda Colombia y que algunas de las tribus más pequeñas del país se enfrentan a la extinción como consecuencia del abandono generalizado de sus terrenos ancestrales.




