Tifón "Bilis" sorprende a China y deja 48 muertos y 100 desaparecidos
El tifón "Bilis" causó 48 muertos y más de 100 desaparecidos en el sur de China pese a las fuertes medidas de prevención tomadas, ya que, en vez de afectar más a la costa, como se esperaba, sembró la destrucción en el interior del país, donde la alerta era menor.
El tifón "Bilis" causó 48 muertos y más de 100 desaparecidos en el sur de China pese a las fuertes medidas de prevención tomadas, ya que, en vez de afectar más a la costa, como se esperaba, sembró la destrucción en el interior del país, donde la alerta era menor. Los desastres naturales golpean siempre de forma inesperada, pero el caso del "Bilis" es especialmente extraño, ya que en las provincias donde se creía que el tifón causaría peores efectos no se registró ninguna víctima por el momento, mientras que en otras zonas las inundaciones y lluvias torrenciales resultaron desastrosas. Además, los meteorólogos chinos aseguraron ayer que el tifón había ido perdiendo fuerza y evolucionando a una mera tormenta tropical, lo que hizo bajar la guardia a los sistemas de control de desastres naturales en el sur de China. Mientras las provincias costeras de Fujian y Zhejiang, en el sureste, se preparaban para lo peor, una región interior, Hunan, que ni siquiera linda con las anteriores, se llevaba la peor parte de las tormentas. En Hunan son por ahora 39 los fallecidos, cifra que podría aumentar en las próximas horas, pues más de un centenar de personas están desaparecidas. La ciudad de Leiyang y sus alrededores, en esa provincia, son la zona más afectada por el tifón, que al adentrarse en el interior del país perdió fuerza pero eso no le impidió seguir causando lluvias torrenciales e inundaciones. En esa zona han sido evacuadas 52.000 personas, pero 5.000 continúan aisladas en áreas completamente anegadas, según informaciones de los equipos de rescate. Al menos 4,7 millones de personas se han visto afectadas por el tifón, principalmente por la destrucción de viviendas, cosechas u otras pérdidas económicas en las provincias de Fujian, Zhejiang y Hunan. Sólo en esta última provincia quedaron destruidas 31.400 casas y 36.630 hectáreas de campos de cultivo, de acuerdo con las primeras estimaciones. Además, ocho embalses de Hunan están en peligro, y concretamente el dique de uno de ellos "podría derrumbarse de un momento a otro", aseguró una información de la agencia Xinhua. Más al sur, en la provincia de Cantón, que si es costera pero no dictó medidas de alerta especiales porque la trayectoria del "Bilis" no amenazaba con afectarle demasiado, se informó hoy de la muerte de al menos nueve personas y 13 desaparecidos. En la costa suroriental de esa provincia fueron evacuadas 6.500 personas (entre ellas 1.663 reos de una prisión, en la ciudad de Lechang), aunque más de 12.000 continúan aisladas. Las lluvias, como en otras ocasiones, causaron destrozos en la línea de ferrocarril Pekín-Cantón (que cruza el país de norte a sur), una de las principales arterias de transporte nacionales, inundando un tren en el que viajaban mil pasajeros, aunque sin causar daños personales. En los días previos a la llegada del tifón, fueron llamadas a puerto más de 60.000 embarcaciones pesqueras, lo que no evitó que los guardacostas chinos tuvieran trabajo este fin de semana salvando a 11 marinos de un barco de bandera rusa hundido. Se desconoce todavía la situación en la provincia de Jiangxi, también en la zona afectada por las tormentas, y frecuentemente asolada por inundaciones y corrimientos de tierra. El "Bilis" había causado en días previos 14 muertos en Filipinas y al menos nueve desaparecidos en Taiwán, antes de llegar a las costas chinas a mediodía del viernes. China sufre varias decenas de tifones todos los veranos, especialmente en su costa sur y sureste, dejando cada año centenares de muertos y millones de dólares en pérdidas materiales. Las cifras del "Bilis" son similares a las del peor tifón que el año pasado asoló China, el "Talim", que también causó más de 150 muertos y desaparecidos en septiembre de 2005. El "Bilis" es el tercer tifón grave que azota China este año. En junio, el tifón "Chanchu" causó la muerte de casi una treintena de personas en el país asiático y más de 40 en Filipinas. A principios de esta semana, tormentas e inundaciones generadas por el tifón "Ewiniar" en la mitad sur de China causaron al menos otros 30 muertos. Expertos en medio ambiente han predicho que en próximos veranos habrá más y peores tifones en China y otras zonas de la costa oriental asiática, y no descartan que salgan de sus áreas de incidencia habituales (las costas del sur) y arriben a zonas más al norte y de clima más templado.




