Contraloría de Bogotá alertó sobre norma que estimula "carrusel", para cambio de taxi a particulares
A través de un control de advertencia, el contralor Oscar González Arana expresó su preocupación por la situación que se viene presentando frente a la autorización para el ingreso de nuevos taxis al parque automotor de Bogotá
A través de un control de advertencia, el contralor Oscar González Arana expresó su preocupación por la situación que se viene presentando frente a la autorización para el ingreso de nuevos taxis al parque automotor de Bogotá.Según el ente de control, el carrusel consiste en que un taxi viejo, es transformado en un vehículo particular y al mismo tiempo, con este cupo, se permite el ingreso de un taxi nuevo.De acuerdo con la contraloría distrital, durante los últimos 16 meses han entrado en circulación 8.700 nuevos taxis, pero continúan circulando los que deberían ser objeto de chatarrización.Con la aprobación del Decreto 060 de marzo 2005, se autorizó a los propietarios de los taxis que ya hayan cumplido su ciclo, para que los cambien de servicio público a particular, y mantengan el cupo para que ingrese un taxi nuevo.La Contraloría indicó que esta norma va en contravía de la disminución del parque automotor de la ciudad, ya que se perdió la oportunidad de disminuir en un 17,11% el volumen de taxis que circulan por la ciudad, además de desestimular su chatarrización.Antes de la entrada en vigencia de la norma, la única manera para hacer la reposición de un taxi nuevo, era a través de la chatarrización del viejo y no por medio del cambio de servicio, como está autorizado en Bogotá desde hace 16 meses.El Órgano de Control le dio 10 días hábiles al Alcalde Mayor para informarle sobre las medidas que adoptará para superar las deficiencias señaladas




