Parque temático francés explora el nexo entre el hombre y la naturaleza
Francia estrena hoy un nuevo y ambicioso parque temático, el "Bioscope", en la localidad de Ungersheim (noreste), que propone explorar la relación entre el ser humano y su entorno natural, los misterios de la vida y la preservación del medio ambiente.
Francia estrena hoy un nuevo y ambicioso parque temático, el "Bioscope", en la localidad de Ungersheim (noreste), que propone explorar la relación entre el ser humano y su entorno natural, los misterios de la vida y la preservación del medio ambiente. El parque ofrece una visita lúdico-pedagógica repartida por seis edificios circulares diseñados como si fuesen células gigantes, con su núcleo y su citoplasma, explicó su arquitecto, Frédéric Jung. Cada edificio revela un aspecto diferente del hombre y del planeta: la manera de dormir y de soñar del ser humano, los diferentes ecosistemas, los conceptos de equilibrio y desequilibrio, los climas extremos, los cuidados y remedios sanitarios, y el medio ambiente y la contaminación. Todo ello aderezado por actores, bailarines y espectáculos pirotécnicos. El objetivo "es crear un nuevo tipo de ocio inteligente contemporáneo y que se renueve sin cesar", según el director del parque, Christian Douchement. Un gran cráter humeante recrea a la entrada de la visita la caída, en 1492, de un meteorito de 150 kilogramos a escasos kilómetros de Ungersheim. En cada "célula", expertos en el tema y deportistas presentan el recorrido en una proyección de vídeo de cinco minutos de duración. El "Bioscope" ha empleado materiales reutilizables, como pantallas de ordenador y magnetoscopios, para construir los muros de su peculiar laberinto, y tiene entre sus retos el de concienciar a sus visitantes sobre la necesidad de preservar el medio ambiente, Al final del recorrido, cada asistente podrá rellenar un cuestionario, con la ayuda de un ordenador, para establecer su "bio-perfil" personal, que tendrá un color diferente en función de su sensibilidad sobre el futuro del Planeta. Un árbol gigante, símbolo de la vida, reflejará el nivel de preocupación medioambiental de los visitantes, con las hojas impresas de cada visitante. Además, el grupo francés F, que en 2002 iluminó la Sagrada Familia con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Antoni Gaudí, presentará cada día un espectáculo de efectos pirotécnicos sobre el hombre y los elementos, en uno de los grandes anfiteatros que posee el parque. El "Bioscope" abrirá sus puertas entre el primer fin de semana de abril y mediados de noviembre, y espera contabilizar en este primer año 200.000 entradas. Esta primera etapa del proyecto, a la que seguirá una segunda, entre 2008 y 2012, costó ya 31 millones de euros.




