Paul McCartney se divorcia
La historia de amor entre el ex "beatle" Paul McCartney y su segunda esposa, Heather Mills, hizo hoy aguas tras cuatro años de tormentosa relación, según informó la pareja en un comunicado oficial.
La historia de amor entre el ex "beatle" Paul McCartney y su segunda esposa, Heather Mills, hizo hoy aguas tras cuatro años de tormentosa relación, según informó la pareja en un comunicado oficial. La inquieta personalidad de Mills, un ex modelo 25 años más joven que McCartney, frente al carácter apacible del músico fue, según parece, una de las causas determinantes del conflicto. El comunicado de hoy oficializó las informaciones contrastadas de algunos medios británicos, y dadas a conocer varias semanas antes, que barruntaban la separación amistosa del artista y la ex modelo debido a que cada vez le resultaba más difícil al matrimonio "llevar una vida normal" ante las constantes intromisiones en su vida privada. Las continuas discusiones que se les atribuyen y los intereses diferentes de McCartney y Mills fueron distanciándolos hasta que la convivencia se hizo prácticamente insostenible, pese a la existencia de una hija de dos años fruto de la relación matrimonial. A sus 63 años, McCartney, ex miembro del cuarteto de rock más famoso de la historia de la música, se inclinaba más por una vida familiar y sosegada, que contrastaba estrepitosamente con los intereses opuestos de su impetuosa mujer. Mills sufrió la amputación de la pierna izquierda tras ser atropellada por una moto en 1993, cuando trabajaba como solicitada modelo. Activista social y firme luchadora contra el uso de pieles de animales con fines industriales y de las minas terrestres, Mills tendía a involucrarse cada vez más en actos públicos y manifestaciones, lo que le obligaba a llevar un estilo de vida que contrastaba con los intereses del ex "beatle". La prensa amarilla británica aseguraba por su parte que Mills, una mujer muy independiente, tampoco llevaba bien el hecho de vivir a la sombra de la fama de su marido. Los comentaristas de este sector informativo consideraban que la ex modelo nunca comprendió la relevancia del cuarteto de Liverpool, en el que Paul componía y tocaba junto con Ringo Star, George Harrison y John Lennon, estos dos últimos desaparecidos. La pareja se conoció en 1999 durante una gala de entrega de premios, tan sólo un año después del fallecimiento de la primera mujer del músico, la estadounidense Linda Eastman, a causa de un cáncer, con la que McCartney estuvo casado durante 29 años y con la tuvo tres hijos, Stella, Mary y James. Después de tres años de noviazgo, el cantante y la modelo contrajeron matrimonio y celebraron el enlace con una velada de ensueño, a la que asistieron unos 300 invitados, en el castillo Leslie en Irlanda. La fastuosidad de esta celebración contrastó con la discreta ceremonia del anterior matrimonio de McCartney con Linda, en 1969, celebrado en un juzgado de Londres. Si los medios británicos siempre se refirieron a su primera mujer como el gran amor de Paul McCartney, su relación con Heather fue cuestionada desde el principio, y sus hijos, especialmente Stella, que ha destacado como diseñadora, no vieron con buenos ojos a la nueva compañera de su padre. El veterano cantante siempre salió en defensa de Mills y se confesó un hombre "afortunado" por haber encontrado "una mujer fuerte como Linda, guapa y divertida". Ante la imagen negativa que ciertos medios de comunicación dibujaron de la ex modelo, acusándola de "calculadora y "cazafortunas", Paul se vio obligado a emitir un comunicado "para poner las cosas claras". Mills, por su parte, insistió en que jamás había ambicionado el dinero de nadie y que simplemente buscaba "una relación romántica". Paul, según explicó, era el hombre "más romántico" que había conocido. Pese a las aseveraciones de ambos en defensa de su amor, las acaloradas broncas en público y la influencia de Mills en la vida del músico dieron lugar a más de una portada. La prensa recordó que la víspera de su boda, la pareja protagonizó una sonora pelea que culminó en el lanzamiento del anillo de compromiso por la ventana por parte de una acalorada Mills. El origen de aquel conflicto radicó, según parece, en la exigencia de la ex modelo de que McCartney prescindiera del publicista de McCartney, Geoff Baker, amigo personal del músico. Tras el anuncio de la separación se especula ahora con la posibilidad de que Mills, en caso de que la pareja solicitara el divorcio, reclame a McCartney unos 250 millones de euros (unos 290 millones de dólares) de la fortuna del músico, estimada en más de mil millones de euros (unos 1.120 millones de dólares), ya que la pareja no había firmado ningún acuerdo prematrimonial.




