El número de muertos por las rebeliones contra comisarías de Sao Paulo asciende a 78
La ola de violencia, que comenzó el viernes por la noche con ataques a puestos y patrullas de policía, continuó en la madrugada del domingo con más atentados y motines en decenas de cárceles y se reanudó ayer en la noche con la quema de autobuses
La oleada de ataques del crimen organizado contra las autoridades del estado brasileño de Sao Paulo se ha cobrado ya la vida de 78 personas, después de una noche más de ataques contra objetivos civiles y de la policía. La ola de violencia, que comenzó el viernes por la noche con ataques a puestos y patrullas de policía, continuó en la madrugada del domingo con más atentados y motines en decenas de cárceles y se reanudó ayer en la noche con la quema de autobuses.Según la cadena de radio CBN, que cita fuentes policiales, los ataques de esta madrugada se han saldado con la muerte de 23 personas, mientras que se han incendiado 70 autobuses y nueve sucursales bancarias y una estación de metro han sido atacadas. Entre los fallecidos hay al menos 35 agentes de las fuerzas del orden y 14 atacantes.Las autoridades aseguran que la ola de violencia, que comenzó el viernes, ha sido ejecutada por una mafia de presos llamada Primer Comando de la Capital (PCC), como represalia por el traslado de muchos de los cabecillas de la banda a una prisión de alta seguridad.765 reclusos trasladadosEl pasado jueves 765 reclusos fueron trasladados de presidios del interior del estado a dos cárceles de máxima seguridad, una en Presidente Venceslau, a 620 kilómetros al oeste de Sao Paulo, y la otra en la zona norte de la ciudad homónima. El PCC, promotor de las principales insurrecciones en cárceles paulistas, coordinó 29 acciones simultáneas el 18 de febrero de 2001, que dejaron treinta muertos, la mayoría miembros de bandas rivales.El director del Departamento de Investigaciones sobre el Crimen Organizado de la Policía Civil de Sao Paulo, Godofredo Bittencourt, afirmó hoy que la reacción de los organismos de seguridad está surtiendo efecto y que "es cuestión de tiempo" el control de la situación, pero la violencia se reanudó esta noche con la quema de autobuses.Además, unas 220 personas permanecen como rehenes de los presos amotinados en 55 cárceles de distintas ciudades del estado de Sao Paulo. Durante el fin de semana se registraron 78 motines en cárceles paulistas y en las últimas horas también ocurrieron rebeliones en cuatro prisiones del estado de Mato Grosso do Sul, y en una cárcel de Foz do Iguazú, situada en la triple frontera de Brasil con Argentina y Paraguay. La policía ha detenido a 82 sospechosos de participar en la ofensiva criminal.




