Se complican las emergencias por lluvias en Cundinamarca, Valle, Santander y Casanare
En la vía Bogotá- La Mesa, dos personas murieron al ser sepultadas por un derrumbe. El desbordamiento de los ríos Magdalena, Sogamoso, Carare, Lebrija y varias quebradas, en 20 municipios de Santander, dejan unas 10 mil familias afectadas. En el Casanare 43 personas, en su mayoría niños, que habían quedado atrapados en zona rural de Yopal por las crecientes de un río, fueron rescataos por la FAC
Por varias horas, 25 personas que se desplazaban en varios vehículos por la carretera Bogotá - La Mesa, estuvieron atrapados en medio de los dos derrumbes que cayeron en la vía, y que dejaron a dos personas muertas. Los organismos de socorro intentan destapar la vía y atienden a los viajeros cuyos carros resultaron afectados.La directora de la CAR, Gloria Lucía Alvarez, hizo un sobrevuelo por la cuenca del río Bogotá y aseguró que la situación es muy difícil desde Cajicá hasta Soacha, incluyendo el occidente de la capital del país.Los municipios que se han visto más afectados son Chía, Funza, Zipacón, La Mesa, Mosquera y SoachaSegún el reporte más reciente que ha recibido la CAR, las aguas del río Bogotá están a punto de inundar la pista alterna del Aeropuerto Internacional El Dorado.Los organismos de atención de emergencias de la capital se encuentran estudiando medidas urgentes para evitar que el tráfico aéreo se vea afectado en caso de una eventual inundación de las pistas del principal aeropuerto del país.Los organismos de socorro continúan el monitoreo minuto a minuto de la situación de la laguna de Fúquene, que sigue siendo compleja, y no se descartan nuevas inundaciones en el valle de Ubaté.De igual manera, la CAR anunció la apertura gradual de las compuertas de los embalses del Sisga y del Neusa, ante su creciente nivel.En Santander, el invierno afecta a 10 mil familiasEl desbordamiento de los ríos Magdalena, Sogamoso, Carare, Lebrija y varias quebradas, en 20 municipios de Santander, dejan unas 10 mil familias afectadas y damnificadas por el invierno en este departamento. El secretario de Gobierno, Didier Tavera, ratificó que la situación más crítica se presenta en los municipios de Puerto Wilches y Barrancabermeja, donde los ríos Magdalena y Sogamoso, inundaron unas 3 mil viviendas de la zona urbana y por lo menos 30 veredas, donde la población perdió parte de sus enseres y cultivos de pan coger.Agregó que las vías veredadales de por lo menos 20 municipios, se encuentran destruidas por la acción del invierno. Los casos más graves ocurre en los municipios de Cepitá, Zapatoca, Puerto Wilches, Vélez, Cimitarra, Puerto Parra y San vicente de chucurí.Hay alerta máxima en Casanare Cuarenta y tres personas, en su mayoría niños, que habían quedado atrapados en zona rural de Yopal por las crecientes de un río, fueron rescatados por la Fuerza Aérea Colombiana. La operación tuvo lugar en la aldeas de El Banco y El Taladro, inundadas por el río Tocaría, que se desbordó a causa de las lluvias, y los rescatados fueron trasladados a Yopal, capital de Casanare.Un helicóptero Bell 212 fue utilizado en esta acción humanitaria, que contó con el apoyo del grupo de búsqueda y rescate de la misma fuerza, además de la Defensa Civil Colombiana.También hay alerta en el Valle En estado de máxima emergencia invernal fueron declarados los municipios de Buenaventura, Argelia, Trujillo, Bolívar, Riofrío y Yotoco, por parte de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca. La gobernación mantiene la alerta amarilla en los 42 municipios vallecaucanos, debido a la saturación de humedad en los suelos y las precipitaciones que en algunos sectores no cesan desde hace nueve días. Zipacón afronta una grave emergencia invernal400 personas damnificadas, varias viviendas destruidas, y la mitad del acueducto municipal averiado, es el saldo parcial de daños que dejan los deslizamientos que se presentaron en el municipio de Zipacón, al occidente de Cundinamarca.El alcalde de la población, Carlos Rogelio Bolívar, dijo en diálogo con Caracol Radio, que varios deslizamientos de tierra llegaron hasta el casco urbano, produciendo el taponamiento de algunas alcantarillas, y la acumulación de lodo en las vías principales."Algunas viviendas sufrieron averías, incluso los organismos de socorro tuvieron que romper las paredes para permitir el paso del lodo que se estaba acumulando peligrosamente", dijo el burgomaestre.Las autoridades de Zipacón hicieron un llamado urgente a las autoridades departamentales y al gobierno nacional, para que envíen la ayuda necesaria para atender a las familias afectadas."En este momento necesitamos con urgencia 4 retroexcavadoras, y motobombas para retirar el agua y el lodo de las calles, pero sobre todo necesitamos colchones, cobijas y alimentos no perecederos, para los damnificados", pidió el alcalde.




