Terminó el IV Foro Mundial del Agua
El IV Foro Mundial del Agua concluyó en México dejando asignaturas pendientes para gobiernos, organizaciones internacionales y activistas, que enfrentan ahora el reto de mejorar las prácticas en gestión de agua y la cooperación
El IV Foro Mundial del Agua concluyó en México dejando asignaturas pendientes para gobiernos, organizaciones internacionales y activistas, que enfrentan ahora el reto de mejorar las prácticas en gestión de agua y la cooperación. La reunión, que del 16 al 22 de marzo se celebró en la capital mexicana, finalizó con una declaración de mínimos a la que se adhirieron los 140 países participantes que no reconoció el acceso al agua como "derecho humano" o "fundamental" pero reiteró "la importancia crítica del agua" para el desarrollo. De agua potable carecen 1.100 millones de personas y de acceso a saneamientos adecuados 2.600 millones, según el Consejo Mundial del Agua (WWC, en inglés), organizador del Foro. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), a los que los participantes en el IV Foro coincidieron que hay que destinar más fondos, demandan reducir la cifra de personas sin agua segura hasta 750 millones de personas en 2015, y la de personas sin saneamiento, a 1.250 millones. En la cita destacó el cambio de orientación que tomaron el Banco Mundial y otros bancos de desarrollo regional, entre ellos el Interamericano de Desarrollo (BID), respecto a sus préstamos para el agua al señalar que desean que sus interlocutores sean directamente los gobiernos locales. La polémica del Foro estuvo en la declaración ministerial, blindada por México de partida y asumida al final por consenso pero sin la mención expresa al acceso al agua como un "derecho humano" o "fundamental". Bolivia, Venezuela y Cuba, se sumaron al consenso general tras añadir una "declaración complementaria" donde señalaron que para ellos "el acceso al agua en calidad y cantidad" constituía "un derecho humano fundamental" y mostraban su preocupación porque el mismo asunto se incluyera en tratados de comercio e inversión. El ministro del Agua de Bolivia, Abel Mamani, lamentó el déficit de participación que hubo en un Foro donde "todo estaba hecho" y no se vino "a discutir" sino "a convalidar" un texto cerrado. Mamani se preguntó "dónde están los resultados" después de cuatro Foros Mundiales del Agua (Marraquech-1997, La Haya-2000, Kioto-2003 y México-2006) y pidió que en Estambul (Turquía, 2009) se amplíe la participación al mismo. Por su parte la Unión Europea (UE) defendió políticas que traten al agua como un "derecho fundamental", que protejan los ecosistemas y que respeten criterios de "sostenibilidad" en relación con la construcción de grandes presas. Pese al énfasis y tensión que envolvieron la discusión del texto final Margaret Catley-Carson, presidenta del Consejo de Saneamiento de la ONU, cuerpo técnico que asesora a Kofi Annan, secretario general del organismo, dijo que lo importante no era tanto la declaración sino las acciones a futuro. La experta llamó a "elevar el perfil" de las discusiones de agua, a poner en marcha un sistema de comunicación por internet para compartir experiencias y a estrechar la cooperación, especialmente con las comunidades locales y entre ellas. Señaló que en materia de gestión de agua "cada vez es menos cuestionado" que hacen falta mejoras sustantivas y un enfoque más descentralizado, sin depender tanto de Gobiernos sino de organismos locales. Anunció que pronto funcionará una red de intercambio de experiencias por internet en "mantenimiento, apoyo técnico e institucional" de gestión de agua. En las mesas de trabajo abundaron análisis sobre asuntos como la mejora de la gestión del agua, de la financiación, la comunicación entre operadores de agua, y también sobre cómo prevenir los desastres naturales. La Unesco reconoció que los esquemas de privatización del agua en los países pobres "no ha dado buenos resultados" y pidió tratar este recurso escaso como un derecho fundamental. En las calles el foro fue visto con una enorme carga crítica por ONG, entre otras el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), Wetlands International (WI) o la estadounidense Corporate Accountability International (CAI, antes INFACT), que promueve una campaña contra las multinacionales del agua embotellada. Claudia Campero, portavoz de la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho del Agua, dijo que no están de acuerdo con la declaración ministerial porque no quedó establecido el agua como derecho fundamental.




