Escapa niña a 'paseo de la muerte' en Antioquia tras denuncia de Caracol Radio
Felipe Aguirre, director del Servicio Seccional de Salud, informó que ya fue autorizado el examen que requiere Yurani Alexandra Gonzalez Marín, la niña campesina de cinco años en graves condiciones de salud, quien hace 14 meses lucha contra una enfermedad, sin que los servicios hospitalarios y el sistema de seguridad social la hayan atendido por la falta de una autorización.
Felipe Aguirre, director del Servicio Seccional de Salud de Antioquia, informó que ya fue autorizado el examen que requiere Yurani Alexandra Gonzalez Marín, la niña campesina de cinco años en graves condiciones de salud, quien hace 14 meses lucha contra una enfermedad, sin que los servicios hospitalarios y el sistema de seguridad social la hayan atendido por la falta de una autorización.La orden del examen fue expedida hoy en la tarde para el hospital Pablo Tobón Uribe y solo resta que se defina el día y la hora para la realización del mismo. Las directivas del Hospital ofrecieron toda su ayuda para que la niña reciba la mejor atención médica y se pueda precisar el mal que la aqueja.El director del servicio seccional de salud de Antioquia enfatizó que si los resultados de la biópsia dan una enfermedad catastrófica, la administradora del régimen subsidiado "Salud vida" deberá dar atención integral a la infante.Nohelia Marín, la madre de la niña, quien vive en una vereda del municipio de Cocorná junto con su esposo, un jornalero y otro hijo de 10 años, agradeció emocionada el respaldo que le brindo la trabajadora social Zulma Villegas, quien dió a conocer el caso a todo el país a través de Caracol Radio, y a este medio de comunicación que hizo la denuncia y obligó a las autoridades de salud a resolver la angustia que vive desde hace 14 meses.Nohelia describió a su hija como "la niña más hermosa, monita y de cabello largo", que gusta jugar con muñecas y pelotas y estudia en una escuela rural de su vereda. Además, se refirió a la dura situación económica que afronta la familia, que debió abandonar el año pasado su parcela desplazados por la violencia, y con el padre sin trabajo estable,,jornalero en las fincas de la región.




