Se agrava el paro armado en Caquetá, Putumayo y Meta
La crisis de orden público se agravó en las últimas horas en regiones del Caquetá y Meta, tras una 'orden' de la guerrilla de las Farc para cerrar el comercio en varios municipios, entre ellos los de la zona del Caguán
La crisis de orden público se agravó en las últimas horas en regiones del Caquetá y Meta, tras una 'orden' de la guerrilla de las Farc para cerrar el comercio en varios municipios, entre ellos los de la zona del Caguán.Luis Francisco Valencia, secretario de Gobierno de San Vicente del Caguán, Caquetá, dijo que la movilidad en las zonas rurales es nula debido al paro armado y señaló que las caravanas vigiladas por el Ejército, además de pequeñas y con una sola entrada y una salida por día, son hostigadas por las Farc, que las atacan a bala.Agregó que no hay tránsito de vehículos desde hace varios días hacia el municipio de La Macarena, Meta, que tiene su única vía de comunicación a través de San Vicente. "El tráfico en la región es casi nulo", advirtió.Valencia respondió también un cuestionamiento porque la semana pasada en una de las caravanas que fue atacada por las Farc con el saldo de 9 muertos, se permitió el transporte de más de 20 personas en un vehículo que no debe transportar más de 12 pasajeros. "La situación es muy difícil y la gente con tal de salir se somete a esas circunstancias. La verdad es que tanto los transportadores como los pasajeros viajan a su cuenta y riesgo", dijo.Un líder cívico de la zona de San Vicente, Julio Carrillo, informó que en la región comenzó la escasez de víveres y la consecuente carestía de los elementos básicos, entre ellos el gas de cocina.Por su parte el presidente del concejo municipal de La Macarena, Herney Leguizamón, dijo que el paro armado completa un mes y 12 días sin que haya una solución, excepto el puente aéreo que le permite al Ejército llevar alimentos para venderlos a la población.Agregó que ayer que el paro impidió definitivamente la realización del censo de población, por lo que levantaron el acta de cierre con los datos de solo el área urbana y no más del cinco por ciento del sector rural.Por las alteraciones de orden público, el hospital José María Hernández de Mocoa suspendió la atención con especialistasLos médicos renunciaron a sus contratos laborales argumentando que sus vidas están en peligro por el paro armado adelanta por las Farc en esta zona del país. Así lo confirmó el gerente del centro asistencial, Fabio Cesar Largo Ordoñez, quien dijo que los galenos se niegan a atender a 86 pacientes que esperaban ser atendidos hoy.Las áreas afectadas son medicina interna, ginecología y ortopedia.Según algunos anuncios podrían traerse médicos de La Habana, Cuba, para atender a los pacientes.De otro lado esta región sufre de escasez total de combustible, generando una parálisis de un 80 por ciento en el parque automotor. Los transportadores se niegan a llevar carburantes desde Neiva hacia Mocoa, por las amenazas de las Farc de quemar los vehículos. Ya son 20 días de escasez de gasolina y ACPM.



