Testimonio de joven adicto a las drogas veterinarias, estremece a la sociedad
Por curiosidad, por la facilidad de adquirirlas y por su bajo costo, los jóvenes de hoy en día están desplazando los alucinógenos convencionales por drogas para animales.La primera vez que José* se acercó a una clínica veterinaria para comprar drogas tenía 18 años. Hoy luego de cuatro años de adicción, intenta en un centro de rehabilitación junto a otros jóvenes adictos recuperar su familia
Por curiosidad, por la facilidad de adquirirlas y por su bajo costo, los jóvenes de hoy en día están desplazando los alucinógenos convencionales por drogas para animales.La primera vez que José* se acercó a una clínica veterinaria para comprar drogas tenía 18 años. Hoy luego de cuatro años de adicción, intenta en un centro de rehabilitación junto a otros jóvenes adictos recuperar su familia, sus estudios, sus amigos y todo lo que perdió por culpa de las drogas.Todo empezó en una reunión con sus compañareros ; José* nunca había probado ningún alucinógeno, pero uno de sus amigos los invitó a que consumieran relajantes, anestésicos y otras medicinas animales, pues una ampolleta fácilmente se podía conseguir en 5 o 10 mil pesos en una tienda veterinaria y "nadie sospecharía".La euforia que sentían durante unas 5 horas , tiempo que les duraba " la traba", terminaba con un fuerte temblor, vómito, calor excesivo, depresión y una sensación de soledad inimaginable. Pero ese era el precio de estar en el "paraíso".Para Jose* todo era menos cruel mientras estaba drogado, no le importaban sus problemas en el colegio ni la relación con su familia. Para él era el mejor estado día y noche.Las drogas eran mezcladas con marihuana para obtener un efecto más duradero. Algunas veces también tomaban alcohol para no despertar sospechas al llegar a sus casas, luego de la "rumba fuerte".Pero un día el gran secreto no dio espera. Su familia empezó a inquietarse por los repentinos cambios de temperamento del muchacho y sus reacciones físicas. Lo llevaron a un centro médico y ahí comprobaron que era adicto a ese tipo de drogas.Por su propia voluntad pero apoyado por su familia, José* se internó en un centro de rehabilitación en donde por 4 meses ha convivido con jóvenes de su misma edad que buscan un salida a esa adicción.Según la investigación realizada por Caracol Radio, la quetamina, los anabólicos y el diacepan son los medicamentos más consumido por los jóvenes para drogarse.El Ministerio de Protección Social respondeLa directora del Fondo Nacional de Estupefacientes del Ministerio de la Protección, Marta Ballesteros, señaló que desde el pasado 5 de enero se determinó que la quetamina solo puede ser suministrada para atención intrahospitalaria, es decir, que no se puede vender al público. La medida se adoptó debido a que se disparó el número de jóvenes que utilizan en las fiestas estos medicamentos veterinarios, pues son de venta libre. En lo referente al diacepan, Ballesteros dijo que este medicamento sólo lo pueden suministrar las droguerías que esten inscritas en el Fondo Nacional de Estupefacientes. Ante le denuncia de Caracol Radio, la funcionaria anunció que adelantarán una investigación para determinar como se están adquiriendo estas drogas de venta prohibida.




