Egipto y Costa de Marfil repiten el duelo en busca de la corona africana
Las selecciones de Egipto y de Costa de Marfil disputarán mañana, viernes, en el Estadio Internacional de El Cairo, la final de la 25 edición de la Copa de Africa, en un duelo que será una repetición del disputado en la primera fase del torneo
Las selecciones de Egipto y de Costa de Marfil disputarán mañana, viernes, en el Estadio Internacional de El Cairo, la final de la 25 edición de la Copa de Africa, en un duelo que será una repetición del disputado en la primera fase del torneo. Costa de Marfil, liderada por el delantero del Chelsea inglés Didier Drogba, espera lograr su segundo entorchado continental catorce años después de su primer trofeo. Además, los pupilos del francés Henri Michel desean dar un golpe de autoridad a menos de seis meses de su primera participación en un Mundial, donde se encontrarán con Argentina, Serbia y Montenegro y Holanda. Pese a ser uno de los favoritos desde el comienzo del torneo, los Elefantes marfileños no han desplegado, ni mucho menos, un juego espectacular y han ido superando fases gracias, sobre todo, a la solidez del conjunto. Su semifinal ante Nigeria es un buen ejemplo de su juego en el campeonato egipcio. Sin apenas realizar jugadas elaboradas, Costa de Marfil se clasificó para la final merced a la solvencia de su defensa y a la habilidad de Drogba para ser desequilibrante en los últimos metros. El equipo de Michel se presenta en la final con una única derrota, la que le infringió, precisamente, su rival en el partido decisivo. Egipto y Costa de Marfil quedaron encuadrados en el grupo A de la primera fase y se enfrentaron en la última jornada. Michel, consciente de que su equipo ya había logrado la clasificación matemática, reservó a varias de sus estrellas en aquel encuentro, en el que los Faraones se impusieron por 3-1. Fue en ese partido, precisamente, donde los egipcios desplegaron su mejor juego una vez que su estrella, el delantero Mido, ex del Celta, cayó lesionado. Mido, en el que se depositaban gran parte de los sueños de los anfitriones, no participará en la final debido a que la federación de su país decidió sancionarle durante seis meses por enfrentarse a su seleccionador, a menos de diez minutos de la conclusión de la semifinal. El delantero del Portsmouth, al que la afición recrimina que no muestre la misma clase que enseña en Europa, no aceptó su sustitución y se encaró con su entrenador hasta que fue retirado por sus compañeros. Sin Mido, Egipto, que buscará entrar en la historia del torneo al ser el primer equipo en lograr su quinto título, se ha mostrado como un bloque con escasas individualidades desequilibrantes aunque con un casi perfecto funcionamiento colectivo. Los Faraones, que han contado desde el primer día con el apoyo incondicional de miles de seguidores que han teñido de rojo El Cairo, son los máximos goleadores del torneo, en el que han conseguido 12 tantos en cinco encuentros. No quedan entradas desde hace días para la final, que se disputará a partir de las 19.00 hora local en la que la mayor parte del público apoyará a Egipto para que logre su quinto título y muestre, como hizo Túnez hace dos años, las ventajas de ser el país anfitrión.




