Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Elecciones en Canadá: apretada victoria conservadora anticipa periodo de inestabilidad

La apretada victoria del Partido Conservador introduce al país en un nuevo periodo de inestabilidad como el vivido en los pasados 20 meses. Tras más de 12 años de gobiernos liberales, en las elecciones del lunes, según los resultados oficiales, el Partido Conservador ha obtenido 124 diputados, el Partido Liberal -hasta ahora en el poder- 103, el separatista Bloque Quebequés 51 y el socialdemócrata NDP 29. Además, los votantes han elegido un diputado independiente

La apretada victoria del Partido Conservador introduce al país en un nuevo periodo de inestabilidad como el vivido en los pasados 20 meses.
Tras más de 12 años de gobiernos liberales, en las elecciones del lunes, según los resultados oficiales, el Partido Conservador ha obtenido 124 diputados, el Partido Liberal -hasta ahora en el poder- 103, el separatista Bloque Quebequés 51 y el socialdemócrata NDP 29. Además, los votantes han elegido un diputado independiente.
El líder del Partido Conservador (PC) y futuro primer ministro, Stephen Harper, abrió su discurso de aceptación de los resultados a las 1,30 del martes, hora local, (06,30 GMT) afirmando que "nuestro gran país ha votado por el cambio y los canadienses nos han pedido que lideremos ese cambio".
Pero Harper, un economista de 46 años que en el 2003 consiguió unificar la derecha canadiense por primera vez desde 1993, también reconoció que los votantes canadiense no le han otorgado los diputados necesarios para gobernar en solitario por lo que está dispuesto a "cooperar con todos los demás partidos".
Harper, que aunque nació en Toronto ha pasado la mayoría de su vida en la provincia de Alberta, en el oeste del país, también se dio la satisfacción de pronunciar unas palabras que los habitantes de las provincias más occidentales del país esperaban oír desde hace años.
"Ahora el oeste está dentro" dijo Harper.
Harper se refería al llamado déficit histórico del país, la falta en la historia moderna de Canadá de un primer ministro y un gobierno con fuertes raíces en el oeste del país y especialmente en Alberta, la fuente ideológica del conservadurismo canadiense.
La victoria de Harper supondrá una serie de importantes cambios tanto en la política doméstica como en el terreno internacional.
En Canadá, Harper recordó que de forma inmediata reducirá los impuestos con el descuento en un punto del impuesto del valor añadido, que reformará el sistema judicial para endurecer las penas y que aumentará el presupuesto militar.
Aunque Harper no lo mencionó, en su agenda de gobierno está también la modificación del sistema de transferencias económicas entre las provincias y el gobierno central, un punto defendido por el separatista Bloque Quebequés, y que supondrá menos dinero para las arcas federales.
Y sobre todo, en el terreno social, Harper quiere reducir el sistema programas sociales y revertir la aprobación en el 2005 de los matrimonios homosexuales.
En el terreno internacional Harper ha expresado su intención de retirar Canadá del Protocolo de Kioto y apoyar el escudo antimisiles que Estados Unidos está poniendo en marcha.
Estas dos medidas serán vistas con buenos ojos por la Administración del presidente George W. Bush y mejorará las relaciones entre Canadá y Estados Unidos que atraviesan uno de sus momentos más bajos desde la elección de Bush en el 2000.
A pesar de su victoria, la apretada victoria del Partido Conservador y Harper dificultará su capacidad para sacar adelante la agenda del PC.
Con sólo 124 diputados de los 308 del nuevo Parlamento, los conservadores van a necesitar el apoyo puntual de alguno de los otros tres partidos de la oposición para sobrevivir en los próximos meses, una situación prácticamente igual a la vivida por Martin en los pasados 20 meses.
El socio lógico de los conservadores va a ser el separatista Bloque Quebequés, cuyos orígenes se sitúan en parte en el antiguo Partido Conservador de los años 1980.
Durante la campaña electoral Harper declaró que estaba dispuesto a que Québec tuviese su propia representación en organismos internacionales como la Unesco, una de las reivindicaciones del movimiento nacionalista de Québec.
Pero el rechazo al Protocolo de Kioto, la ilegalización de los matrimonios homosexuales o la aprobación del escudo antimisiles, temas en los que los quebequeses se han mostrado mayoritariamente opuestos, pueden dar lugar a la pérdida del apoyo del BQ y la convocatoria a medio plazo de nuevas elecciones anticipadas.
Harper, voz moderada que ha devuelto a los conservadores al poder

El líder del Partido Conservador de Canadá, Stephen Harper, consiguió el lunes finalizar un trayecto político que inició en 2002, al derrotar en las elecciones generales al Partido Liberal, lo que le permitirá formar el primer gobierno conservador desde 1993.
Harper ya tenía en su haber ser el primer líder conservador en más de una década capaz de unificar a la fraccionada derecha canadiense, dividida hasta 2003 en dos formaciones: la Alianza Canadiense, con arraigo en el oeste del país, y el Partido Conservador (PC), cuyas bases se sitúan en el este.
Para conseguir la victoria electoral del lunes, Harper ha tenido que moderar a marchas forzadas su mensaje, así como el de su partido, alejarse de la derecha más conservadora de la provincia de Alberta -la cuna ideológica del nuevo PC- y marcar distancias con el Partido Republicano de Estados Unidos.
Pero sobre todo, Harper -nacido en 1959 en Toronto, aunque la mayoría de su carrera política se ha desarrollado en Alberta, casado y con dos hijos- ha sabido capitalizar el deseo de cambio de una mayoría de canadienses, cansados de más de doce años de gobiernos liberales y deseosos de castigar sus escándalos.
Aunando la moderación del mensaje conservador y el deseo de cambio, Harper ha conseguido que, finalmente en la historia moderna de Canadá, un político del oeste del país vaya a dirigir los destinos de la nación, una señal más que el equilibrio político y económico del país parece estar desplazándose hacia el oeste.
"He evolucionado", afirmó recientemente a los medios de comunicación Harper cuando se le preguntó por el cambio según su punto de vista, así como las políticas de su partido.
Se trata de un cambio considerable si se tiene en cuenta que el mundo político de Alberta y la Alianza Canadiense de donde procede Harper están hermanadas con la derecha más conservadora -más de uno la calificaría de extremista- de Estados Unidos.
Es un mundo regido en lo social por la interpretación literal de la Biblia y en lo económico por la economía de mercado más purista.
No en vano, el anterior líder de la Alianza Canadiense -de la que Harper tomó el control en 2002-, Stockwell Day, es un devoto hombre religioso que cree que la Tierra sólo tiene unos pocos miles de años de edad y que no realiza ninguna actividad los domingos para respetar el día de descanso bíblico.
Aunque Harper y el PC no se han alejado de esas raíces -Day se convertirá casi con toda seguridad en el próximo ministro de Asuntos Exteriores de Canadá-, sí han conseguido que su "evolución" esté más presente que sus orígenes.
Por ejemplo, Harper ha evolucionado en sus relaciones con Estados Unidos.
Una reciente columna en el periódico conservador "Washington Times" afirmó que "Canadá puede elegir el líder más pro estadounidense del mundo occidental".
Harper rápidamente escribió una carta al periódico para puntualizar que, "aunque desde luego me considero un amigo de EEUU, me temo que esto simplifica en gran medida mi posición".
Otro tema clave para los canadienses en los que Harper parece haber evolucionado es el aborto.
Una reivindicación clave del movimiento conservador de base norteamericano, la paulatina ilegalización del aborto que en Canadá es legal y pagado por la seguridad social, ha sido abandonada por Harper y los conservadores.
Harper ha declarado que la posición oficial del PC es que el aborto es un tema cerrado y que un futuro gobierno que él presida nunca presentará o apoyará legislación que limite los derechos actuales.
Y aunque Harper no ha aceptado los matrimonios homosexuales aprobados por el Parlamento en el 2005, y se ha comprometido a mantener una nueva votación en la próxima legislatura, también ha afirmado que considerará legales las bodas celebradas hasta ahora.
Algo que ningún conservador republicano aceptaría en Estados Unidos.

Ahora en directo

ver programaciónver programas

Programas Recomendados

Síguenos en

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: Radio Colombia

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir