Los chilenos votarán en una democracia consolidada
Los chilenos acudirán mañana a las urnas para elegir su nuevo presidente y renovar casi totalmente el Congreso. Serán las cuartas elecciones democráticas de un presidente chileno desde que el país recuperó la democracia en 1990, tras 17 años de dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet
Los chilenos acudirán mañana a las urnas para elegir su nuevo presidente y renovar casi totalmente el Congreso. Serán las cuartas elecciones democráticas de un presidente chileno desde que el país recuperó la democracia en 1990, tras 17 años de dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet. Las opciones presidenciales serán la socialista Michelle Bachelet, el izquierdista Tomás Hirsch y los derechistas Joaquín Lavín y Sebastián Piñera. El ganador de estos comicios, que tendrán una segunda vuelta el 15 de enero, si ninguno obtiene el 50 por ciento de los votos, sucederá en el cargo al presidente socialista, Ricardo Lagos, con un mandato de cuatro años. Las últimas encuestas aseguraron que la elección presidencial será ganada por Bachelet, médica pediatra y ex ministra de Defensa y de Salud en el gobierno de Lagos. Su padre, el general de brigada de la Fuerza Aérea Albert Bachelet, un colaborador del derrocado gobierno socialista de Salvador Allende, murió en prisión tras ser detenido por los militares después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. El último sondeo difundido el viernes por el Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC) señaló que Bachelet, candidata de la Concertación de partidos de centro-izquierda, obtendrá el 41 por ciento de los votos. Con ese caudal no podrá obtener un triunfo inmediato y deberá acudir a una segunda vuelta contra el derechista moderado Piñera, candidato por Renovación Nacional (RN), que según la encuesta logrará el 22 por ciento, o contra Lavín, de la ultraconservadora Unión Democrática Independiente (UDI), que conseguirá el 19 por ciento. Las encuestas no otorgan posibilidades de triunfo al izquierdista Tomás Hirsch, aspirante del pacto Juntos Podemos, quien marcha muy atrás con el 7 por ciento en la intención de voto. Los más de ocho millones de electores también elegirán a 20 senadores y a los 120 miembros de la Cámara de Diputados. La seguridad de los comicios será controlada por más de 20.000 efectivos de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y la policía (carabineros). Su principal función será mantener el orden en los casi 33.000 puestos de votación, prohibir los últimos esfuerzos propagandísticos y, sobre todo, la venta y consumo de alcohol en todo el país. "Todo está perfectamente bien. No hay ningún problema. Todos los locales están cubiertos", dijo el general de Ejército Patricio Cartoni, jefe de la plaza de Santiago. En virtud de las normas electorales, las campañas terminaron oficialmente a medianoche del jueves, pero los candidatos presidenciales persistieron el viernes en sus promesas electorales, sus vaticinios de triunfo y hasta en los ataques personales. En una entrevista para una emisora de radio local, Piñera advirtió de que la Concertación, que lleva 14 años en el poder, "ha perdido la fuerza, las ideas, está con un poco de parálisis y fatiga". Pero sobre todo, agregó el empresario millonario, "se está inclinando cada vez más hacia la izquierda y todos sabemos que por ese camino no llegamos a ninguna parte". Piñera, aseguró que será él y no Lavín, el que finalmente dispute la Presidencia a Bachelet en una segunda vuelta. La candidata socialista afirmó que está convencida de que "vamos ganar. Y si hay segunda vuelta, vamos a volver a ganar". Bachelet se quejó del tono agresivo que caracterizó las últimas etapas de la campaña, del que se consideró una de las principales víctimas. "Eso demuestra cómo se podría llegar a gobernar si, efectivamente, la derecha tuviera alguna alternativa en nuestro país", afirmó. Lavín, quien en las pasadas elecciones presidenciales obligó a una segunda vuelta en la que fue derrotado por Lagos, reiteró que no tiene dudas de que será el abanderado de la derecha en enero. Hirsch aseguró que superará el 7 por ciento de los votos, un caudal que, según los expertos, perjudicaría directamente las posibilidades de un triunfo inmediato de Bachelet.




