Cerca de 10 mil damnificados del Atlántico no tienen que comer ni donde dormir
En plena carretera les toca dormir a los damnificados por el invierno en el municipio de Sabanagrande, al oriente del Atlántico, por el desbordamiento de la ciénaga del mismo nombre, a raíz del aumento de los niveles del río Magdalena
En plena carretera les toca dormir a los damnificados por el invierno en el municipio de Sabanagrande, al oriente del Atlántico, por el desbordamiento de la ciénaga del mismo nombre, a raíz del aumento de los niveles del río Magdalena.Según Oscar Sarmiento, uno de los damnificados, se han metido en cambuches porque es la única alternativa que tienen .Las inundaciones en las zonas rurales han dejado más de 10 mil damnificados que están viviendo un verdadero drama por la falta de comida y de un lugar donde pasar la noche.Según el gobernador, Carlos Rodado Noriega, el río está a cinco centímetros de desbordarse y provocar una catastrófe en el sur del departamento.El funcionario, quien anunció una radioteletón para el próximo martes, convocó al sector privado a que se vincule a la campaña para prestar ayuda a los damnificados.Las autoridades y los campesinos del sur del Atlántico trabajan intensamente colocando sacos de arenas para evitar que el agua se entre a los barrios.También fue activado un centro de llamadas para informar sobre cualquier eventualidad en la ribera, y se abrió una cuenta con el propósito de recaudar fondos para auxiliar a los damnificados.




