Raúl no será operado y estará de baja entre dos y cuatro meses
Los médicos del Real Madrid han descartado el paso por el quirófano de Raúl González, tras ampliar las opiniones con expertos en patologías de rodilla, y el capitán inicia un proceso de recuperación sin cirugía con el que, dependiendo de su evolución diaria, puede recuperarse en un periodo de entre dos y cuatro meses
Los médicos del Real Madrid han descartado el paso por el quirófano de Raúl González, tras ampliar las opiniones con expertos en patologías de rodilla, y el capitán inicia un proceso de recuperación sin cirugía con el que, dependiendo de su evolución diaria, puede recuperarse en un periodo de entre dos y cuatro meses. Raúl compareció en la Ciudad Real Madrid acompañado de Alfonso del Corral, jefe de los servicios médicos del club, para desvelar el resultado de las últimas pruebas y admitir su alegría por evitar el quirófano. "Estoy contento dentro de lo que cabe, con ganas de empezar a trabajar y esperar que la evolución vaya siendo buena. De momento, vamos a descartar la operación y a intentar que, con mucho trabajo, sacar esta lesión adelante", afirmó Raúl. Del Corral informó sobre el proceso de recuperación que seguirá desde hoy Raúl. "Hemos analizado todas las posibilidades y circunstancias como la morfología de la rodilla de Raúl y los matices de su lesión". "Sufre lesiones complejas, pero creemos que ninguna de ellas requiere intervención quirúrgica en este momento. No excluye que la pueda necesitar en un futuro, pero podemos intentar solucionarlas sin que pase por el quirófano", desveló el doctor madridista. Raúl deberá luchar contra la lesión más dura de su carrera deportiva Raúl se lesionó en el clásico contra el Barcelona cuando intentó disparar desde fuera del área con la pierna izquierda. Tras botarle mal el balón en el último instante, dio una patada al aire y la rodilla izquierda sufrió un fuerte giro cuando las pierna tocó descompensada el suelo. Anteriormente, y desde que debutó contra el Real Zaragoza en La Romareda hace diez años, casi nunca se ha perdido más de tres partidos seguidos en la Liga pese a jugar muchas veces infiltrado y con dolores. De hecho, en la temporada 1997/98 disputó prácticamente todos los encuentros con problemas debido a una pubalgia, lo que no le impidió ganar su primera Liga de Campeones de Europa y la séptima del Real Madrid. En la campaña 2002/03, la última con Vicente Del Bosque en el banquillo, un inoportuno apendicitis le privó de disputar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Manchester United. El jugador ingresó en una clínica madrileña después de presentar fiebre durante el entrenamiento de ese día con el equipo, un 23 de abril de 2003. Tras una exploración, Raúl fue operado de urgencia por el doctor Alfonso del Corral, jefe de los servicios médicos del Real Madrid, en una intervención que se prolongó durante una hora para pasar después a la sala de recuperación. Además de ese partido y de dos de Liga contra el Sevilla y el Mallorca, Raúl se perdió el encuentro de ida de las semifinales de la Liga de Campeones de aquella temporada contra el Juventus, disputada el 6 de mayo. Sí estuvo para la vuelta, dos semanas después, aunque todavía muy por debajo de su mejor nivel debido a la operación a la que se sometió. El Real Madrid fue eliminado por el conjunto italiano. Pero sin duda la peor lesión, no en cuanto a tiempo o gravedad, sino por el partido que se perdió, la tuvo en el Mundial de Corea y Japón en 2002. En el partido de octavos de final contra Irlanda, Raúl sufrió un estiramiento muscular en la pierna izquierda que le impidió jugar los cuartos de final contra Corea del Sur. Pese a que llegó incluso a entrenarse a primeras horas de la mañana, no pudo jugar ese partido. España fue eliminada. Al margen de esto, pequeños problemas lumbares, contracturas y algún esguince de tobillo han salpicado la trayectoria del capitán madridista, aunque nunca le dejaron fuera de los terrenos de juego más de tres semanas.




