Contradictoria versión del Gobernador de Putumayo por presunto cobro para detener una investigación en la Procuraduría
El gobernador del Putumayo, Carlos Alberto Palacios, sostuvo que una grabación en la que afirma que la Procuraduría le cobra 100 millones de pesos para "parar" una investigación, fue urdida por él mismo para tenderle una celada a siete diputados que lo estaban chantajeando
El gobernador del Putumayo, Carlos Alberto Palacios, sostuvo que una grabación en la que afirma que la Procuraduría le cobra 100 millones de pesos para "parar" una investigación, fue urdida por él mismo para tenderle una celada a siete diputados que lo estaban chantajeando.Palacios fue sorprendido en un debate en la Cámara de Representantes, donde se escuchó una grabación en la que habla con un contratista para exigirle el pago de dineros por un contrato y sostiene que debe pagarle esa suma a la Procuraduría.Afirmó que se trató de una "prueba tomada con la anuencia de autoridades locales y con la cual queríamos darle un mensaje a los diputados para que se desprevinieran en el tema del dinero y quedaran tranquilos de que le íbamos a dar la plata que pedían, pero ya teníamos el operativo para capturar a las personas que nos estaban extorsionando".No obstante Palacio se contradijo después al afirmar que entre varios amigos habían conseguido 42 millones de pesos para entregarle, por partes iguales, a siete diputados el fruto del chantaje. Tampoco se produjeron capturas,"Es un montaje que hicimos de una grabación y es legal porque presentamos la petición a la Fiscalía Regional y allí teníamos que hablar desprevenidamente de todos los temas para que los diputados no fueran a notar que estábamos haciendo un trabajo de inteligencia", agregó.El gobernador de Putumayo dijo que esa grabación la dejó suelta, la tenían entre ellas los enemigos nuestros pero no supo responder por qué no la tenía la Fiscalía.Tampoco supo responder cuántos procesos cursan en su contra en la Procuraduría, y se limitó a decir que hay varios, insistiendo que sobre el presunto cobro de 100 millones de pesos para "parar" una investigación hacía parte de la "conversación desprevenida" con la que esperaba tranquilizar a los diputados chantajistas.




