La ola de violencia en Francia se recrudece en su novena noche de altercados
Los disturbios nocturnos en Francia se han reproducido hoy en su noveno día consecutivo. Los actos de violencia ya no se limitan a París sino que se ha registrado en varias ciudades del país. El fiscal general de la capital Yves Bot, ha contabilidad casi 900 vehículos incendiados y la policía ha detenido a 250 personas. Bot ha mostrado su convicción de que se trata de altercados organizados
Los disturbios nocturnos en Francia se han reproducido hoy en su noveno día consecutivo. Los actos de violencia ya no se limitan a París sino que se ha registrado en varias ciudades del país. El fiscal general de la capital Yves Bot, ha contabilidad casi 900 vehículos incendiados y la policía ha detenido a 250 personas. Bot ha mostrado su convicción de que se trata de altercados organizados.A pesar del despliegue policial, un oficial ha relatado que se han efectuado disparos contra un autobús destrozado en la localidad norteña de Sarcelles. Asimismo, en Aubervilliers, en la periferia norte de la capital, un almacén ha sido quemado y un principio de incendio ha sido declarado en un aparcamiento subterráneo del suburbio de Persan, al noroeste.Un artefacto en llamas ha sido lanzado sobre una sinagoga en Pierrefitte, noroeste de París, donde la electricidad ha quedado fuera de servicio después de que un coche incendiado dañara un poste eléctrico. Los alborotadores lanzan piedras contra los equipos de rescate que buscan heridos, según apunta la policía.Sarkozy insiste en estrategia de firmeza y se defiende El ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, aseguró hoy que el Gobierno "es unánime sobre la firmeza" frente a los disturbios que se amplifican en la periferia de París y se extienden por el resto del país y se defendió de las críticas de haber provocado a los violentos. "Todo el mundo debe entender que quemar un vehículo es injusto para el propietario del vehículo y puede costar caro en términos de condenas. El Gobierno es unánime sobre la firmeza", declaró Sarkozy al término de una reunión del primer ministro francés, Dominique de Villepin, con ocho de sus ministros. El titular de Interior afirmó que "el Estado republicano no puede aceptar la violencia" que "no aporta nada a nadie". En un artículo que publica el vespertino "Le Monde", Sarkozy se defiende de las abundantes críticas recibidas, incluidas las demandas de dimisión por parte de buena parte de la oposición de izquierdas, y afirma que "la estrategia que aplica este Gobierno desde hace cuatro años es la buena (...) y la única que ha dado resultados". El líder del partido conservador UMP carga contra la "política angélica y calamitosa" de la izquierda que le precedió en el Gobierno y la contrapone a los resultados de su Ejecutivo: una reducción del 8 por ciento de los delitos registrados en dos años. Al mismo tiempo, denuncia el estallido de violencia de los últimos días, en el que "individuos sin orden ni ley no dudan en disparar con balas reales sobre los representantes de la República, saquean, pillan y queman escuelas". El padre de uno de los dos adolescentes cuya muerte hace nueve días desencadenó los disturbios lanzó hoy un llamamiento a la calma, en un acto con dirigentes de la comunidad musulmana de las localidades de Clichy-sous-Bois y Montfermeil. Esos líderes, para tratar de conseguir una vuelta a la calma, solicitaron que el Gobierno "pida perdón" y dé explicaciones tanto sobre la muerte de los dos adolescentes, electrocutados en un transformador eléctrico en el que se habían escondido, como del lanzamiento de una granada lacrimógena al interior de una mezquita.




