El colombiano Orlando Cabrera brilló con los Angelinos. Red Sox de Rentería, perdió
El poder y acierto del bate latino, junto con el pitcheo impecable del relevo, figuró de nuevo en la segunda jornada de postemporada, en la que el colombiano Orlando Cabrera fue el jugador clave del triunfo de los Angelinos de Los Angeles.
El poder y acierto del bate latino, junto con el pitcheo impecable del relevo, figuró de nuevo en la segunda jornada de postemporada, en la que el colombiano Orlando Cabrera fue el jugador clave del triunfo de los Angelinos de Los Angeles. Junto a Cabrera, también tuvieron una aportación decisiva el boricua Benjie Molina y los venezolanos Juan Rivera, como bateador designado, y los relevistas Kelvin Escobar y Francisco Rodríguez. Cabrera viajó al plato para ofrecer lo mejor de su bateo oportuno y llevar con su protagonismo a los Angelinos a una victoria por 5-3 sobre los Yanquis de Nueva York, e igualar 1-1 la serie divisional. El torpedero colombiano anotó la carrera del empate después de un error del tercera base dominicano Alex Rodríguez y después pegó sencillo para remolcar la carrera de la victoria. El venezolano Rivera, ex jugador de los Yanquis, y el receptor Molina se volaron la barda para representar lo más poderoso de la ofensiva de los Angelinos. "Todavía no me puedo creer que la pelota no se quedase dentro del guante", comentó Rodríguez. "Es una jugada fácil y de rutina, pero en la postemporada este tipo de error es muy costoso y ahora ya no puedo hacer más que pensar en el próximo partido". Al margen del error, Rodríguez reconoció que los Angelinos habían hecho un gran partido tanto en pitcheo, defensa y ataque, por lo que se les debía dar todo el "crédito". La victoria que construyó Cabrera dejo a los Angelinos y los Yanquis con números iguales (1-1) en la serie divisional al mejor de cinco, en la Liga Americana, que ahora se traslada a Nueva York, donde se disputará el tercero y cuarto partido, si este fuese necesario. Cabrera, ex jugador de los Medias Rojas de Boston, equipo con el que ganó la Serie Mundial el año pasado, demostró que se ha convertido en una pieza clave en la ofensiva de los Angelinos, después de que viajó cuatro veces a la caja de bateo, pegó un sencillo para remolcar dos anotaciones y pisar una vez la registradora. En la parte baja de la séptima entrada, el nacido en Cartagena (Colombia), pegó sencillo por el centro con dos "outs" en la pizarra y remolcó a Jeff DaVanon, que había salido como corredor emergente por Rivera, y a Steve Finley con las carreras que marcaron la diferencia y que dieron el triunfo a los Angelinos. Un episodio antes Molina pegó sencillo para remolcar a Cabrera con la carrera del empate y confirmar el gran momento por el que atraviesa el receptor boricua. Molina (2), que tuvo de 4-2 con dos impulsadas y una anotada, también botó la pelota del parque en la octava entrada con bambinazo solitario ante lanzamientos del relevista Al Leiter para sumar dos vuelacercas en partidos consecutivos de la postemporada. Rivera (1) conectó jonrón por el jardín central, sin gente en el camino, ante el abridor taiwanés Chien-Ming Wang, para inaugurar la pizarra de los Angelinos en el quinto episodio y en el séptimo lo abrió con un sencillo al cuadro que iba a significar la carrera de la ventaja anotada por DaVanon. "Siempre intento hacer bien las cosas, sin importar el rival, aunque como es lógico el haber pegado jonrón ante los Yanquis siempre es algo que te llena de motivación", declaró Rivera, que se fue de 3-2. En el montículo, el triunfo tuvo sabor venezolano después de que Escobar (1-0) y su compatriota Rodríguez se combinaron para asegurar la victoria de los Angelinos. Escobar (1-0) trabajó dos episodios, otorgó un pasaporte y ponchó a uno para hacerse de la victoria, mientras que Rodríguez (1) lo relevó y aseguró el triunfo en la última entrada, permitió un jonrón y una carrera, ponchó a uno y se apuntó salvamento. En causa perdida, el receptor puertorriqueño Jorge Posada se voló la cerca sin gente en las almohadillas para la tercera carrera de los Yanquis, mientras que el segunda base dominicano, el novato Robinson Cano, héroe del primer partido, impulsó la primera carrera de los Mulos del Bronx con su segundo doblete de la serie. En Atlanta, también sonó el madero cuando el curazoleño Andruw Jones botó la pelota del parque, aunque fue en causa perdida debido a que los Astros de Houston vencieron 10-5 a su equipo de los Bravos en el primer partido de la serie Jones, que pegó 51 bambinazos en la temporada regular y que fue el mejor jonronero de las Grandes Ligas, ofreció una muestra de su poder con el bate y sacó la pelota del parque en la cuarta entrada. El curazoleño adivinó la serpentina del abridor zurdo Andy Pettitte y envió la pelota fuera de la cerca para apuntarse su primer jonrón en la postemporada, aunque fuese en causa perdida. Quien si disfruto del triunfo e hizo su aportación fue el campo corto dominicano Juan Uribe, que se fue de 3-1 con anotación en el partido que los Medias Blancas de Chicago ganaron por 5-4 a los Medias Rojas de Boston. En causa perdida, su compatriota Manny Ramírez pego sencillo impulsador de dos carreras, mientras que el campo corto colombiano Edgar Rentería ligó dos imparables y anotó carrera.




