Mueren 31 personas en una nueva ola de atentados en Bagdad. Zarqaui declara guerra total antichiíta
Al menos diez policías y cinco civiles han muerto y otras 21 personas han resultado heridas en un atentado suicida perpetrado esta mañana en el sur de Bagdad, informó la Policía iraquí. Ocurrió hacia las ocho de la mañana hora local, cuando un suicida hizo explotar su vehículo al paso de un convoy de policía del Ministerio iraquí del Interior, que patrullaba el distrito de Eldora
Al menos diez policías y cinco civiles han muerto y otras 21 personas han resultado heridas en un atentado suicida perpetrado esta mañana en el sur de Bagdad, informó la Policía iraquí. Ocurrió hacia las ocho de la mañana hora local, cuando un suicida hizo explotar su vehículo al paso de un convoy de policía del Ministerio iraquí del Interior, que patrullaba el distrito de Eldora.Cuatro horas después, dos nuevos coches bomba explotaron en la misma zona y mataron a nueve agentes. Otras diez personas resultaron heridas. Casi simultáneamente, tres peregrinos que iban a Karbala fueron asesinados a tiros en el barrio de Camp Sara, al este de Bagdad. También en esa zona una mina explotó al paso de un autobús con trabajadores del Ministerio de Industria en el este de la capital. Uno perdió la vida.Asimismo, la televisión oficial "Al-Iraquia" informó de la muerte en la ciudad septentrional de Kirkuk, capital petrolera de Irak, de dos policías, víctimas de una bomba que estalló al paso de su convoy.Estos atentados se producen después de que más de una docena de bombas explotaran ayer en Irak, matando al menos a 150 personas e hiriendo a 570, en una de las jornadas más sangrientas en la capital desde el fin de la guerra.Zarqaui declara la guerra a los chiítas En una grabación de audio difundida por internet, el jefe de Al Qaeda en Irak, Abu Musab Al Zarqaui proclamó una "guerra total" contra los chiítas, acusándoles de llevar "una guerra confesional organizada y minuciosamente preparada" para "exterminar" a los sunitas, que exhortó "a levantarse".Un portavoz militar norteamericano, el capitán Eric Clark, declaró que el objetivo de Zarqaui y sus partidarios es "desencadenar la violencia entre comunidades. Quieren provocar una guerra civil", dijo.




