La Unión Ciclista Internacional cuestiona la validez de las pruebas que acusan a Armstrong
El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), el holandés Hein Verbruggen, cuestionó la validez de las pruebas que acusan de dopaje al estadounidense Lance Armstrong, e insistió en que para poder sancionar a un corredor el procedimiento tiene que ser correcto.
El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), el holandés Hein Verbruggen, cuestionó la validez de las pruebas que acusan de dopaje al estadounidense Lance Armstrong, e insistió en que para poder sancionar a un corredor el procedimiento tiene que ser correcto. "Por ahora no tengo en mi posesión más que un artículo de prensa. Y nos planteamos muchas preguntas. Hay cosas raras y la más importante quién ordenó el estudio, la investigación" que condena a Armstrong, señaló Verbruggen en una entrevista publicada hoy por 'Le Figaro'. Cargó en particular contra la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y consideró que si su presidente, el canadiense Dick Pound, ha cargado las tintas contra el ciclista estadounidense es para evitar que la atención no se desplace a su propia organización y a su papel, en este caso. En ese sentido, recordó que el vicepresidente del AMA y ministro danés de Deportes ha reprendido al propio Pound porque no es "prudente condenar a alguien al que no se ha controlado positivo en un procedimiento". El presidente de la UCI señaló que las revelaciones hechas por 'L'Equipe' a partir de pruebas realizadas en el laboratorio francés de referencia sobre el supuesto dopaje de Armstrong con EPO durante el Tour de 1999 no puede servir de prueba. Subrayó que las pruebas se hicieron a muestras sobre las que no se puede realizar un contra análisis y se preguntó retóricamente si ese tipo de prácticas se hacen en otros deportes. Verbruggen explicó que Armstrong había propuesto, antes del pasado Tour, que sus muestras de orina pudieran ser sometidas a todo tipo de controles durante diez años, indiferentemente del método, pero añadió que él está en contra de "un estudio sin límites" porque sin él se podría intentar "remontar al Tour de 1935". Recordó que en 1999 no había métodos para detectar la EPO, que las muestras de 2000 y 2001 fueron sometidas a análisis cuando se consiguió un procedimiento de detección y no dieron positivo. "Antes de condenar a alguien hay que tener la certidumbre de que el procedimiento ha sido correcto", añadió. Preguntado sobre si sigue siendo el más ferviente seguidor de Armstrong, el presidente de la UCI lo negó y precisó que durante un tiempo llegaron a no hablarse, pero también reconoció que el ciclista estadounidense "tiene una mentalidad increíble".




