Informe culpa a Annan por no haber puesto freno a la corrupción y al fraude
El último informe sobre la mala gestión del programa "Petróleo por Alimentos" lanza duras críticas contra el secretario general de la ONU, Kofi Annan, por no haber puesto freno a la corrupción y el fraude en su aplicación en Irak.
El último informe sobre la mala gestión del programa "Petróleo por Alimentos" lanza duras críticas contra el secretario general de la ONU, Kofi Annan, por no haber puesto freno a la corrupción y el fraude en su aplicación en Irak. Fruto de esta falta de supervisión, además de la dejadez del Consejo de Seguridad, se multiplicaron los casos de corrupción entre los altos funcionarios de la ONU, algunos de ellos ya en manos de la Justicia por el cobro de sobornos y comisiones. Además, se permitió que el ex dictador Sadam Husein se embolsara 10.800 millones de dólares gracias al contrabando de crudo fuera del control del programa humanitario. Así consta en un voluminoso informe -casi 1.000 páginas- que el ex presidente de la Reserva Federal de EEUU Paul Volcker ha entregado hoy al Consejo de Seguridad con las conclusiones de más de un año de investigaciones. El programa humanitario fue ideado para que Irak, en los años más duros del embargo impuesto tras la invasión de Kuwait, pudiera vender petróleo a cambio de comprar bienes de primera necesidad, y poder así suministrar alimentos a la mayor parte de la población. A partir de esta idea, se generó un cúmulo de circunstancias que acabaron por crear una extensa red de corruptelas y fraudes, especialmente por la incapacidad de la ONU de controlar un programa de tan increíble tamaño, pues movió 64.000 millones en la venta de crudo y 39.000 millones en la compra de alimentos. Además, según los investigadores, la ONU cometió el error de que el régimen iraquí seleccionara las empresas a las que vendía el petróleo, así como a las que compraba los bienes de primera necesidad. Para los investigadores, el secretario general, como máximo responsable de la organización, es el culpable de que "no se hayan cumplido los estándares que la organización de las Naciones Unidas debe luchar por mantener". Entre los errores cometidos, cita el haber delegado la responsabilidad de manera poco clara en la vicesecretaria general Louise Frechette; el no haber reaccionado ante las denuncias de abusos por parte de Irak, y no haber controlado al director del programa, Benon Sevan, actualmente acusado por la Justicia. Hoy, en una declaración pública ante el Consejo de Seguridad, Annan asumió su parte de responsabilidad en los errores de gestión, e instó a los países miembros a reformar el organismo mundial. "Como máximo administrador de la ONU, asumo la responsabilidad de los fallos que se han revelado, tanto en la implementación del programa como en el funcionamiento del Secretariado", dijo Annan. No obstante, Annan se mostró satisfecho de que los investigadores no hayan encontrado indicios, tras una larga investigación, de que hubiera favorecido a la empresa donde trabajaba su hijo Kojo, Cotecna, que recibió un contrato millonario para supervisar la entrada de mercancías en Irak. Annan se mostró "profundamente decepcionado" por los casos de corrupción entre altos funcionarios, si bien subrayó que "la mayor corrupción se produjo entre las compañías privadas, manipuladas por el gobierno" de Irak. Por ello, insistió en la necesidad de "aprender lecciones" del informe y avanzar en los planes de reforma de la ONU, que debe aprobarse en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la próxima semana. El informe dado a conocer hoy por Volcker revela otras irregularidades, como el intento de Sadam Husein de sobornar el ex secretario general de la ONU Butros Gali, a cambio de favores en la implementación del programa "Petróleo por alimentos". El monto del soborno, del que no hay indicios de que llegara a manos de Butros Gali, fue recibido por Samir Vicent, un empresario estadounidense-iraquí, y Tongsun Park, un surcoreano que hacía de intermediario entre el gobierno de Irak y los funcionarios de la ONU. Ambos están siendo procesados judicialmente en un tribunal federal de Nueva York acusados de conspiración y fraude.




