Avances científicos abren vía para tratar males cerebrales con células de fetos
Nuevos avances científicos han abierto la posibilidad de tratar en un futuro enfermedades cerebrales con células madre de fetos muertos, publica esta semana la revista británica "New Scientist".
Nuevos avances científicos han abierto la posibilidad de tratar en un futuro enfermedades cerebrales con células madre de fetos muertos, publica esta semana la revista británica "New Scientist". Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur han descubierto al experimentar con ratas que los fetos en desarrollo pueden transmitir células madre al cerebro del animal encinta, donde se transforman en componentes cerebrales, como neuronas. Las nuevas células se concentran entonces en las regiones que sufren algún tipo de daño, algo que podría tratarse de un fenómeno reparador, según los científicos. El hallazgo arroja esperanzas de que las células madre sean capaces de producir tejidos cerebrales en buen estado y de que este proceso sea aplicable a humanos. De confirmarse esta teoría, sería posible tratar enfermedades como el Alzheimer con la simple inyección de células madre de fetos resultantes de un aborto. Durante el embarazo, un pequeño número de células madre del feto suele salirse de la placenta, ingresar en el sistema sanguíneo de la madre y pasar a formar parte de la piel, el hígado u otros órganos, donde pueden tener efectos curativos. Sin embargo, hasta ahora no se había descubierto que esas células cruzaran la llamada barrera del cerebro, un "muro" natural que sirve para impedir la entrada de agentes tóxicos. Según los expertos, la capacidad reparadora de los fetos se justifica en que éstos tienen más posibilidades de sobrevivir si la madre goza de buena salud durante el embarazo. Por el momento, está por demostrar que las células madre que penetran en el cerebro sean realmente funcionales y puedan interactuar con el resto de células a través de las conexiones nerviosas, según "New Scientist". En el experimento con ratas de la Universidad asiática, los expertos constataron que en el caso de los animales que habían sufrido hemorragias cerebrales, las células fetales se concentraban hasta seis veces más en las áreas afectadas.




