Los turistas huyen de Egipto mientras que la policía avanza en las investigaciones
El atentado de Sharm el Sheij de la madrugada del sábado, el más grave de la historia del Egipto moderno, fue perpetrado por tres suicidas y un cuarto hombre que utilizaron sofisticados explosivos procedentes del extranjero
El atentado de Sharm el Sheij de la madrugada del sábado, el más grave de la historia del Egipto moderno, fue perpetrado por tres suicidas y un cuarto hombre que utilizaron sofisticados explosivos procedentes del extranjero. Estos han sido los resultados de las primeras pesquisas de la policía egipcia, que además ha detenido a no menos de setenta personas en Sharm y en otras poblaciones de la península del Sinaí. Las autoridades egipcias han establecido la cifra de muertos en 64, según los últimos datos ofrecidos hoy en el Consejo de Ministros, pero fuentes médicas en Sharm el Sheij aseguran que recibieron noventa cadáveres. Dos de los suicidas iban dentro del coche que destrozó el Hotel Ghazala Gardens, otro suicida es el que arremetió contra el mercado público, a seis kilómetros de allí, y el cuarto terrorista murió abatido por la policía tras ser descubierto con un paquete sospechoso y arrojarlo contra sus perseguidores, matando a 21 agentes. Los explosivos utilizados están hechos con materiales "que no se encuentran en el mercado egipcio, ni legal ni ilegalmente", según explicó la agencia oficial egipcia MENA. Además, fuentes de la seguridad del estado que no se identificaron dijeron que buscan activamente a dos paquistaníes entrados ilegalmente al Aeropuerto de El Cairo el pasado 5 de julio. Según estas fuentes, no está claro si estos paquistaníes, que usaron documentos falsos, están vinculados a los atentados, pero tampoco está descartado. Los miles de policías desplazados a Sharm han concluido la ingente tarea de identificar a todos los trabajadores de esta ciudad exclusivamente turística y chequear sus fechas de llegada, así como las fechas de salida de los trabajadores que por una razón u otra estuvieran ausentes de Sharm. Por su parte, otros colegas suyos están analizando los cadáveres supuestamente pertenecientes a los terroristas, sin haber podido todavía identificar su nombre ni su nacionalidad. También los heridos en condición estable han sido interrogados por la policía para poder encontrar en sus testimonios señales que ayuden a los investigadores, según dijo el Fiscal General egipcio, Ahmed Abdel Wahed. Añadió que quedan todavía 18 cadáveres sin identificar, la mayoría carbonizados y difícilmente reconocibles. El gobierno egipcio, en su reunión de hoy, examinó las consecuencias del atentado, y concluyó, según el primer ministro Ahmed Nazif, que "el número de explosiones, su ubicación y su volumen están claramente dirigidos a dañar a la economía y al pueblo de Egipto". El gobierno insistió en que el país "no se rendirá a los terroristas que quieren interrumpir su progreso e impedirle seguir fiel a su postura por la paz en la región". Con esta frase, el gobierno reconoce que la postura mediadora del régimen de Hosni Mubarak en el conflicto palestino-israelí, que muchos en Egipto perciben como obediencia a los dictados de Estados Unidos, puede haber sido una de las razones que han espoleado a los terroristas. Hoy mismo comenzó en la población egipcia de Ismailiya (150 kilómetros al este de El Cairo) el juicio contra tres acusados del atentado del pasado octubre en Taba, también en el Sinaí, que dejó 34 muertos en varias explosiones simultáneas. La comisión del atentado de ayer, justo un día antes de que comenzara este juicio, no dejó de ser subrayada por varios observadores, y el propio ministro del Interior, Habib el Adly, reconoció que podía haber alguna relación entre los dos atentados. El hecho es que el proceso que comenzó hoy ha llegado tras una campaña indiscriminada de detenciones (hasta 5.000 personas fueron arrestadas) e interrogatorios practicados en varias poblaciones del Sinaí en busca de posibles vinculaciones de los beduinos del lugar con aquellos hechos. Esa campaña de detenciones ha sido duramente denunciada por organismos pro derechos humanos. Retirada de los turistas aviva los peores temores de los egipciosLa salida en masa de miles de visitantes refuerza el temor de muchos habitantes de Sharm el Sheij a que los atentados de ayer acaben con el turismo, que es casi la única fuente de ingresos de la ciudad. Las cancelaciones y la marcha antes de tiempo de muchos viajeros son un hecho, pese a que los responsables de los hoteles tratan de minimizar su importancia. Tras consultar en varios hoteles, sólo el responsable de un centro accedió a hablar del tema y bajo la condición de que no se diera su nombre ni el del establecimiento. "Hemos cancelado alrededor de un cuarto de las reservas. Y además, cerca del 20 por ciento de nuestros clientes se han marchado antes de tiempo, sobre todo los árabe-israelíes. Estamos ante un problema muy grave", comentó el gerente. La mayoría de los centros de la ciudad presentan decenas de maletas en sus entradas, pertenecientes a los turistas que han decidido acortar sus vacaciones y que están a la espera de que su agente de viajes les confirme la fecha de la partida. Sharm el Sheij es una ciudad turística. Los visitantes extranjeros generan, directa o indirectamente, un cuarto de millón de empleos, según los datos facilitados por Hischam Aly, dirigente de la "Asociación de Inversores de Sharm el Sheij". Según la agencia oficial Mena, 6.548 turistas abandonaron la ciudad en las últimas 24 horas, un problema que tienen muy presente las agencias mayoristas. Mahmud Ahmad, representante en la ciudad de una agencia de viajes que trabaja habitualmente con turistas españoles, explicó a EFE que de los 250 españoles que debían llegar la semana que viene a Sharm, "más de la mitad han cancelado sus reservas". "Ahora mismo tenemos un problema con las cancelaciones. Va a ser un problema largo, que además ha comenzado en plena temporada alta. Agosto es nuestro mejor mes, pero después de lo que ha pasado puede ser el peor del año. Esperemos que a partir del año que viene las cosas vuelvan a la normalidad", comentó. Yasser, propietario de una tienda de fotografía frente al lugar de la explosión en "Naama Bay", describe su situación actual como "muy mala". "Ayer, en todo el día, no entró ni un cliente a la tienda. Si las cosas siguen así no sé que voy a hacer", se lamenta, antes de recordar que lo sucedido en Sharm "puede pasar en cualquier lugar". Una explicación similar ofrece Mohamad Farguli, responsable de una discoteca del centro de la ciudad. "No nos vamos a asustar. Lo que ha pasado aquí podría pasar en cualquier lugar del mundo. Pero tenemos que conseguir que los turistas lo entiendan y vuelvan a Sharm, una ciudad de paz", dijo. Según relató, anoche sólo se congregaron "40 personas en el local, cuando las noches normales, no las de agosto sino cualquiera, suele haber cerca de 500". El negocio de Samir, una cafetería tradicional donde todavía se reparan las lunas rotas por la explosión del Zoco, también ha perdido muchos clientes, lo que causó que anoche no recaudara "ni un diez por ciento de lo habitual". Walid, el responsable de una compañía de excursiones, también dice que se ha quedado "prácticamente sin clientes". "Esperemos que la gente entienda que esto ha sido un acto puntual que no tiene nada que ver con Egipto ni con Sharm el Sheij", detalló, antes de protestar porque el Gobierno italiano haya cancelado todos los vuelos chárter con destino a su ciudad. Los cerca de un millar de daneses que permanecen en la localidad han recibido el "consejo de evitar todo desplazamiento innecesario por el Sinaí en las próximas fechas", explicó Jesten Ghradner, miembro de la embajada desplazado a Sharm para atender a sus compatriotas. Maher, por su parte, se muestra "triste" ante lo sucedido, y dice que no sabe "cómo voy a pagar el alquiler de mi tienda y todos los gastos si los turistas dejan de venir". "No sólo yo, muchos de mis compañeros van a terminar el año con números rojos ya que pasamos toda la temporada esperando julio y agosto, que es, prácticamente, cuando sacamos la rentabilidad del negocio", aseguró.




