A sus 25 años, Pac-Man, sigue estando a la moda
El popular vídeo juego Pac-Man, también conocido como "Comecocos", cumple 25 años, pero el icono de los años 80, lejos de retirarse, llega rejuvenecido en una nueva versión tras haber inspirado toda clase de mercancías.
El popular vídeo juego Pac-Man, también conocido como "Comecocos", cumple 25 años, pero el icono de los años 80, lejos de retirarse, llega rejuvenecido en una nueva versión tras haber inspirado toda clase de mercancías. Pac-Man es uno de los vídeo juegos que más versiones ha tenido desde su creación en 1980 en Japón y ha inspirado desde una serie de televisión y un disco hasta marcas de alimentos y docenas de clubes de seguidores. El "Comecocos" no sólo ha alcanzado estatus de imagen pop, sino que hasta ha pasado al Libro de los Récords Guinness como "el juego de máquina traga-monedas más exitoso de la historia", con la venta de 293.822 unidades entre 1980 y 1987, según se anunció en junio. Tanto en la versión original como en las que le han seguido, el "Comecocos" debe recorrer un laberinto, tragándose a su paso 244 puntos de color y cuidándose, al tiempo, de no ser devorado por los fantasmas Inky, Pinky, Blinky y Clyde. El creador de Pac-Man es el programador japonés Toru Iwatani, de la firma Namco, que tuvo la visión del personaje en forma de bola amarilla al mirar una pizza a la que le faltaba una tajada. El desarrollo del juego fue el trabajo de 15 meses de un equipo de ocho programadores, quienes lo bautizaron como Puck-Man y luego renombraron como Pac-Man al ser traído a Estados Unidos, donde causó furor instantáneo. Se dice que Pac-Man es uno de los juegos que más ha sido jugado en el mundo -unas 10.000 millones de veces hasta el año 1999, según los últimos cálculos de la firma Twin Galaxies- y también uno de los que más mercancías ha inspirado. Macarrones, bolitas de carne, cereal para el desayuno, refresco de limón, caramelos y gomas de mascar son algunos alimentos y golosinas que en los 80 llevaron el nombre de Pac-Man. En esa década, los estudios Hanna-Barbera -ahora Cartoon Network- lanzaron una serie de cómics para el canal de televisión ABC, que pese al rechazo de fervientes seguidores logró mantenerse en antena entre 1982 y 1984. Quienes corrieron mejor suerte fueron los músicos Buckner & García, que saltaron a la fama en 1982 con su canción "Pac-Man Fever", que se ubicó ese mismo año en la casilla número nueve de la cartelera Billboard, y que ahora reeditan en un disco compacto. En el 2004, el programa de Telecomunicaciones Interactivas de la Universidad de Nueva York desarrolló una versión analógica llamada "Pac-Manhattan", en el que un Pac-Man y cuatro fantasmas de carne y hueso recorrieron el laberíntico espacio urbano de Nueva York. También el año pasado, Pac-Man inspiró a un grupo de artistas de Toronto para la creación del juego interactivo Pac-Mondrian, donde el laberinto diseñado por Namco es sustituido por una pintura del artista Piet Mondrian titulada "Broadway Boogie Woogie". "Creo que Pac-Man tiene un fuerte valor nostálgico. Es mucho más fuerte que el de muchos otros personajes clásicos", dice Sean Mylett, gerente principal de Mercadotecnia de la empresa Namco. En el rentable terreno del vídeo juego -y en particular de Pac- Man, que en sus 25 años de historia ha generado 100 millones de dólares-, han salido por supuesto imitadores, con nombres como Bachman, Chomper Guy, Patuman, Pac-Mon, Pac-Manic y Mouth-Man. Para montarse en la cresta de la ola, Namco creó en 1981 el personaje Señora Pac-Man, mientras que en 1984 se dio el lanzamiento de Pac-Land, inspirado en la serie de cómics para la televisión. Otras versiones son la que celebró el vigésimo aniversario y la que se podía "cargar" en el teléfono móvil, así como Pac-Man World, de 1999, y Pac-Man World 2, del 2002, de las que se han vendido más de un millón de copias cada una. Para festejar su cumpleaños 25, Namco tiene planeado lanzar este año cuatro versiones más, entre ellas Pac-Man World 3, en la que Pac-Man se enfrenta a más fantasmas, peligros y laberintos, aunque también puede ganar más premios.




