El G-8 se compromete a mejorar seguridad de trenes y metro

Los líderes del Grupo de los Ocho se comprometieron hoy a reforzar su cooperación contra el terrorismo y anunciaron su intención de "promover las mejores normas de seguridad para el ferrocarril y el metro"

Los líderes del Grupo de los Ocho se comprometieron hoy a reforzar su cooperación contra el terrorismo y anunciaron su intención de "promover las mejores normas de seguridad para el ferrocarril y el metro".

En una declaración sobre la lucha contra el terrorismo, los miembros del G8 anunciaron su voluntad de acometer "nuevos esfuerzos conjuntos" contra esta lacra, al día siguiente de los sangrientos atentados que han costado la vida al menos a medio centenar de personas en Londres.

"Trabajaremos para mejorar el intercambio de información sobre el movimiento de terroristas a través de las fronteras internacionales, para evaluar y hacer frente a la amenaza contra la infraestructura de transporte, y para promover las mejores normas de seguridad para el ferrocarril y el metro", anunciaron los Ocho.

Los gobernantes de los ocho países más poderosos del planeta -EEUU, Rusia, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y

Canadá- condenaron, "de la forma más rotunda", la masacre de Londres y expresaron su solidaridad con el pueblo británico "en su continua batalla contra el terrorismo".

"No puede haber excusa, ni justificación para semejante carnicería", afirmaron en su declaración final.

"El conflicto, la opresión y la pobreza no excusan ni justifican el terrorismo", pues "la inmensa mayoría de las personas afectadas por esos azotes no elige el camino de la violencia".

Es el propio terrorismo el que, según el G8, "exacerba, a menudo deliberadamente, los problemas cuya solución alega acometer".

En la misma declaración, los Ocho reconocen, no obstante, como "un deber" el hacer "todo lo posible para resolver los conflictos, afrontar la opresión, reducir la pobreza y promover el buen gobierno".

"Debemos promover los derechos sociales y políticos y la reforma democrática, hacer frente a la intolerancia, estimular el debate público y la educación en tolerancia, y fomentar el entendimiento entre las culturas".

Todos estos fines son "importantes en sí mismos", pero "también contribuyen a minar la propaganda de los terroristas".

El G8 reconoció como prioridad más inmediata reducir la amenaza que representan los terroristas en activo y sus colaboradores.

"Al igual que ellos, también nosotros debemos operar con flexibilidad e internacionalmente", dijo.

"Las respuestas de los Gobiernos, la policía y los servicios secretos deben estar mejor coordinadas, tanto dentro de cada Estado como entre ellos", admite la declaración, la cual insiste en la necesidad de aumentar la cooperación y el intercambio de informaciones.

Pero igualmente importante resulta, según los Ocho, prevenir la aparición de nuevas generaciones de terroristas.

Asimismo, los líderes se comprometieron a reducir la vulnerabilidad de sus respectivos países ante los ataques.

"Debemos convertirnos nosotros mismos en un blanco más difícil, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, por medio de una mejor seguridad y protección".

Aunque "muchos terroristas aspiran a utilizar la violencia a gran escala, recurriendo incluso a armas de destrucción masiva, nuestra respuesta debe seguir siendo proporcionada y respetar nuestros valores democráticos comunes", advirtió el G8.

Los líderes reconocieron por último la necesidad de "estar bien preparados para minimizar las consecuencias humanas y económicas de los ataques terroristas" y urgieron a todas las naciones a cumplir las obligaciones internacionales, ya adoptadas o en preparación, en materia de lucha contra el terrorismo.

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