Ministro de Minas dice que Colombia no explota petróleo en zona de disputa con Nicaragua
El Ministro de Minas y Energía de Colombia, Luis Ernesto Mejía, consideró como "exagerada" la protesta de Nicaragua por la presunta oferta internacional colombiana para explorar petróleo en el Caribe, en áreas reclamadas por Managua
El Ministro de Minas y Energía de Colombia, Luis Ernesto Mejía, consideró como "exagerada" la protesta de Nicaragua por la presunta oferta internacional colombiana para explorar petróleo en el Caribe, en áreas reclamadas por Managua. "No hay ni siquiera la construcción de un prospecto. Estamos levantando información del subsuelo, no hay una delimitación de coordenadas geográficas en relación con los trabajos que se pretenden hacer", señaló Mejía a periodistas. El canciller nicaragûense, Norman Caldera, envió una nota formal de protesta a Colombia por la supuesta violación a su soberanía en esas áreas caribeñas, se informó el viernes en Managua. La nota fue remitida a la canciller colombiana Carolina Barco, y en ella se indica que la oferta de esas áreas a compañías petroleras "constituye una flagrante violación a los derechos de Nicaragua". En 2001 Nicaragua demandó a Colombia ante la Corte Internacional de La Haya para reclamar como suyas, entre otras, las aguas e islas colombianas de San Andrés y Providencia y varios cayos e islotes en un área de unos 50.0000 kilómetros cuadrados. El Ministro de Minas Energía colombiano explicó hoy que elGobierno no ha ofrecido las exploraciones a firmas particulares sino a entidades estatales, "previa verificación" de los límites con Nicaragua. "No hay una invitación formal a ningún tercero, éste es un trabajo que está dentro de los planes de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que es una agencia del Gobierno colombiano", agregó Mejía. Nicaragua reconoció la soberanía colombiana en esa área en 1928, pero en 1980 la Junta de Reconstrucción Nacional del país centroamericano declaró "la nulidad e invalidez" del Tratado Esguerra-Bárcenas, y argumentó que éste fue suscrito cuando el territorio nicaragûense estaba invadido por tropas de Estados Unidos.




