La Cámara desafía a Bush y aprueba el proyecto sobre células madre
La Cámara de Representantes de EEUU, en un reto al presidente del país, George W. Bush, aprobó un proyecto de ley que reduce las restricciones a la investigación de las células madre embrionarias
La Cámara de Representantes de EEUU, en un reto al presidente del país, George W. Bush, aprobó un proyecto de ley que reduce las restricciones a la investigación de las células madre embrionarias. La iniciativa, que Bush ha amenazado con vetar, fue aprobada por 238 votos a favor y 194 en contra, y fue de inmediato aplaudida por grupos partidarios que aseguran que la investigación ayudará a encontrar terapias para muchas enfermedades incurables, entre ellas la diabetes, el mal de Parkinson o el mal de Alzheimer. La Coalición para el Avance de la Investigación Médica manifestó que fue una decisión "histórica" que ofrece esperanzas a millones de pacientes en todo el país. Al referirse al hecho de que el proyecto tuvo el apoyo de republicanos y demócratas, Daniel Perry, presidente de la Coalición que representa a pacientes, universidades y sociedades científicas, indicó que "los miembros de ambos partidos han formado filas en favor de los pacientes". Aun cuando el margen de aprobación del proyecto fue amplio, no alcanza sin embargo para superar la mayoría de dos tercios que se necesitan para superar el amenazado veto presidencial. Sin embargo, los detractores de la iniciativa afirman que el empleo de embriones para ese tipo de investigaciones es equivalente a un aborto. Según Bush, las pruebas con células madre procedentes de embriones, que algunos científicos consideran más prometedoras que las adultas, presentan "graves interrogantes morales", por cuanto requieren la destrucción intencionada de embriones vivos para extraer sus células. El mandatario aseguró hoy, en un acto para insistir en su rechazo al proyecto de ley, que "cada vida es un regalo que no tiene precio y de un valor sin par". En agosto de 2001, Bush autorizó el uso de fondos federales para la investigación con células madre, pero lo limitó a 78 cepas que ya existían entonces. El proyecto de la Cámara de Representantes elimina ese límite para los estudios con células madre procedentes de los embriones creados por las clínicas de fertilidad y luego desechados. "La Cámara de Representantes examina una propuesta que viola las claras pautas que fijé hace cuatro años. Cruzar esa línea representaría un grave error", indicó Bush. Tom DeLay, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, señaló que el proyecto obligará a los contribuyentes a financiar "el desmembramiento de seres humanos". Por su parte, el senador republicano Sam Brownback aseguró que le preocupa la decisión de la Cámara de Representantes porque, a su juicio, financia la destrucción de vida. "Todos tenemos el deber de proteger a los inocentes y este voto no reconoce el hecho científico de que la investigación con células madre conduce a la destrucción de bebés", señaló Brownback. "Los embriones humanos son vida humana, plenamente concebidos y con todo el ADN de la vida, como usted o yo. Hasta se puededeterminar el género de estos óvulos humanos fertilizados", señaló por su parte el representante republicano Kevin Brady. Pero los demócratas, los que más promueven la iniciativa, no se dejaron intimidar por las declaraciones de Bush ni de los republicanos, que en su mayoría apoyan un plan alternativo que financiaría la investigación de células madre adultas o extraídas de cordones umbilicales. Además, la oposición demócrata señala que muchos de los embriones puestos bajo estudio de todas maneras serían desechados después de la intervención para lograr el embarazo de madres sustitutas. "No necesito sermones del líder de la mayoría sobre ética o moral", afirmó el demócrata Pete Stark. Una iniciativa similar sobre la financiación federal para la investigación de células madre embrionarias ha sido planteada ante el Senado. "Espero que el Senado tome rápidas medidas para ampliar esta prometedora investigación...para que avancemos hacia el día en que se encuentre una cura para enfermedades devastadoras", dijo la senadora demócrata Dianne Feinstein.




