En medio de la incesante violencia, Condoleezza Rice visita a Irak
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, inició su primera visita a Irak, donde ocho personas murieron en diferentes ataques y han sido hallados los cuerpos de 34 iraquíes presuntamente asesinados por la insurgencia
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, inició su primera visita a Irak, donde ocho personas murieron en diferentes ataques y han sido hallados los cuerpos de 34 iraquíes presuntamente asesinados por la insurgencia. Rice, según fuentes iraquíes y estadounidenses, llegó esta mañana para una visita sorpresa a la ciudad kurda de Erbil, a unos 350 kilómetros al norte de Bagdad, desde donde se trasladó en un helicóptero a la de Salahedin, para entrevistarse con el líder kurdo Masud Barazani. El objetivo de la visita es mostrar el apoyo de Washington al proceso político en Irak con el fin de reducir la violencia, que segó la vida de al menos 400 personas desde la formación del nuevo Gobierno iraquí, el pasado 28 de abril. Durante su presencia en Irak, Rice tratará también de los medios para aplicar los planes de reconstrucción, y los esfuerzos para celebrar una conferencia en junio en busca de apoyo técnico al nuevo Gobierno de Irak, según dijo la jefa de la diplomacia estadounidense a los periodistas que le acompañaron en el viaje. Rice, cuya estancia en este país árabe está rodeada por especiales medidas de seguridad, tiene previsto reunirse con el presidente del país, el kurdo Yalal Talabani, así como con el primer ministro, el chií Ibrahim al Yafari. Según el portavoz del Ejecutivo iraquí, Laiz Kubba, al término de la visita Rice ofrecerá una conferencia de prensa para "informar a los periodistas de las relaciones entre Estados Unidos el Gobierno de Irak". Kubba instó, entretanto, a los países vecinos, de los cuales mencionó Jordania, Siria y Arabia Saudí, además de Egipto, a colaborar con las autoridades iraquíes para hacer frente a la violencia, tras asegurar que "en estos países hay focos que exportan ideas terroristas a Irak". La insurgencia intensificó en las últimas dos semanas sus ataques en diferentes ciudades iraquíes, y hoy mismo dos suicidas causaron la muerte de cinco personas y heridas a otras 22 en Baquba, a unos 60 kilómetros al noreste de Bagdad. El primer ataque fue cometido con coche bomba y tuvo como objetivo una patrulla de la Guardia Nacional iraquí, lo que causó la muerte de un soldado y otros diez resultaron heridos. El segundo atentado fue cometido diez minutos después cuando un suicida hizo estallar la carga explosiva que tenía adosada al cuerpo al paso de la comitiva del gobernador de la provincia de Diyala, Raada Rashid Mulla Yawad, en Baquba, con mayoría suní. Yawad salió ileso, pero cuatro viandantes murieron y otros 10 civiles resultaron heridos, según las fuentes policiales. Además, dos responsables del Ministerio de Industria fueron asesinados esta mañana, junto a su conductor, en un área del oeste de Bagdad. Según fuentes del Ministerio de Interior, una de las víctimas es Hosam Mohamed Yumma, asistente del director general del citado Ministerio. Las tres personas murieron de forma instantánea cuando un grupo de hombres armados dispararon contra el vehículo en el que viajaban en el oeste de la capital, añadieron las fuentes. Por otro lado, la Policía ha encontrado al menos 34 cadáveres de civiles y militares iraquíes, supuestamente asesinados por la insurgencia, en diferentes áreas de Irak en las últimas 24 horas. Según un comunicado del Ministerio de Defensa, los cuerpos de diez soldados han sido hallados en la ciudad de Ramadi, a unos 100 kilómetros a oeste de Bagdad, y considerada uno de los principales feudos de la insurgencia suní. Otros trece cadáveres fueron encontrados en el barrio chií Ciudad Al Sadr, en el este de la capital, y once cerca de la localidad de al Iskandariya, a unos 60 kilómetros al suroeste de Bagdad, explicaron las fuentes. Todos los cadáveres son de hombres y tenían los ojos vendados y las manos atadas a la espalda. Las nuevas acciones de violencia se producen un día después de que el Ejército de EEUU anunciara el término "con éxito" de su ofensiva "Matador", que se desarrolló durante una semana contra presuntos feudos de los rebeldes en Al Anbar, fronteriza con Siria




