Miles de ciudadanos presentan peticiones de regularización en su última jornada
Miles de ciudadanos extranjeros se agolpan las oficinas de la Seguridad Social española a fin de presentar la documentación que les permita acogerse al proceso de regularización de inmigrantes que hoy concluye
Miles de ciudadanos extranjeros se agolpan las oficinas de la Seguridad Social española a fin de presentar la documentación que les permita acogerse al proceso de regularización de inmigrantes que hoy concluye. Desde la madrugada de hoy, miles de inmigrantes esperaron frente a dichas oficinas para poder entregar las peticiones, que ya superan las 600.000. Las oficinas de la Seguridad Social permanecerán abiertas desde las 09.00 hora local hasta las 21.00 hora local; a partir de entonces y hasta la medianoche los expedientes se podrán presentar en varias subdelegaciones del Gobierno. "Ninguna solicitud se quedará sin atender", indicó hoy un portavoz del Ministerio español de Trabajo, quien añadió que la jornada transcurre con total normalidad en los 193 puntos de recepción dispuestos al efecto. "Hay mucha gente que ha permanecido toda la noche en las filas, pero lo han hecho para su tranquilidad, ya que no está siendo necesario", precisó el portavoz. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, aseguró el viernes que ya se habían presentado 600.000 peticiones, de las cuales se han resuelto 200.000, y aseguró que una vez que se cierre el plazo "todo el sistema se dedicará a controles y análisis de expedientes". En el mismo sentido se pronunció hoy la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, quien en declaraciones a la cadena de televisión privada CNN precisó que a partir de ahora no se va utilizar mano de obra irregular, "la inspección de trabajo va a estar detrás de los empresarios" en una acción continuada para evitar el fraude. Además consideró que el proceso, iniciado el pasado 7 de febrero, ha sido un "éxito" tanto por la cifra de peticiones, como por el consenso y el diálogo alcanzado. El proceso, pactado entre el Gobierno, los sindicatos, la patronal y las ONGs, arrancó a ritmo lento en febrero, con una media de 1.800 peticiones diarias en la primera semana, pero se aceleró de manera constante a medida que se aproximaba el final del plazo. A partir de la Semana Santa, en marzo pasado, se superó la barrera diaria de las 10.000 solicitudes diarias y superó las 30.000 en el tramo final. Alrededor de un tercio de los expedientes han correspondido a trabajadores inmigrantes del sector doméstico. Por nacionalidades, los ecuatorianos representan más del 25 por ciento, los rumanos el 16 por ciento, y los marroquíes y los colombianos, el 10 por ciento aproximadamente La lucha contra la inmigración clandestina es una prioridad del Gobierno de Madrid, destacó hoy Consuelo Rumí, ya que "la irregularidad no es el camino ni para el inmigrante ni para la sociedad española". Sobre la posibilidad de ampliar el plazo para la regularización de inmigrantes, la secretaria española de Inmigración y Emigración dijo que el Gobierno es el primer defensor de que los inmigrantes tengan derechos y obligaciones, pero "hay normas y plazos" que hay que cumplir. Varias han sido las voces que han pedido la ampliación de dicho plazo o que han criticado el proceso. El secretario general del opositor Partido Popular (PP), Angel Acebes, calificó de "caos" el proceso de regularización de inmigrantes, que finaliza hoy, y señaló que ahora hay más inmigrantes clandestinos que cuando se inició. En declaraciones efectuadas anoche, Acebes añadió que se ha producido con el proceso de regularización de inmigrantes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "un claro efecto llamada", como lo ha puesto de relieve un estudio de expertos europeos. Por su parte, el coordinador general de Izquierda Unida (de mayoría comunista), Gaspar Llamazares, insistió hoy en pedir al Gobierno que amplíe el plazo para la regularización de inmigrantes, para evitar un "cierre abrupto" del proceso que dejaría fuera a una parte de los trabajadores extranjeros que cumplen los requisitos exigidos. El proceso de regularización de trabajadores inmigrantes se ha convertido en el mayor puesto en marcha en España en las últimas décadas y, en cuanto al número de solicitudes, supera incluso el resultado de los seis procesos extraordinarios abiertos desde 1991, a los que se acogieron menos de 600.000 extranjeros. La principal diferencia de este "proceso de normalización" respecto a otros anteriores ha sido la exigencia de un contrato de trabajo firmado por el empresario o empleador.




