Cámara de Representantes de EEUU aprueba fondos para Irak y Afganistán
La Cámara de Representantes de EEUU aprobó por una amplia mayoría un partida adicional de 82.000 millones de dólares para financiar las operaciones en Irak y Afganistán, una medida que incluye amplias reformas migratorias
La Cámara de Representantes de EEUU aprobó por una amplia mayoría un partida adicional de 82.000 millones de dólares para financiar las operaciones en Irak y Afganistán, una medida que incluye amplias reformas migratorias. La medida, que sitúa el coste de las guerras de esos dos países musulmanes desde 2001 en más de 300.000 millones de dólares, fue aprobada por 368 votos a favor, 58 en contra y una abstención. Se espera que el Senado dé el visto bueno al paquete de financiación cuando regrese de su receso la próxima semana. La mayoría del dinero -75.900 millones de dólares- irá a parar a operaciones militares en Irak y Afganistán, mientras que 4.200 millones de dólares se destinarán a ayuda extranjera y a otros programas internacionales a escala global. La medida es fruto del compromiso de las dos cámaras del Congreso para armonizar sus respectivas versiones, y que incluyó al final las propuestas migratorias, que supondrán nuevas restricciones a quienes entraron ilegalmente al país. Por ejemplo, incluye la homologación de los requisitos para obtener licencias de conducir en los distintos estados de EEUU y el endurecimiento de las leyes de asilo a los extranjeros. Bajo la medida, los gobiernos estatales tendrán que exigir a los solicitantes prueba de residencia legal o de ciudadanía en EEUU antes de otorgar las tarjetas de identificación personal y las licencias de conducir. Además, las autoridades estatales sólo podrán aceptar los pasaportes como prueba de residencia legal, lo cual automáticamente eliminará la posibilidad de que, por ejemplo, los inmigrantes indocumentados mexicanos puedan usar su matrícula consular para obtener las licencias. A lo anterior se suma el permiso para la finalización de barreras en sectores de la frontera entre California y México, al tiempo que ofrece más dinero para contratar agentes de seguridad adicionales para vigilar las fronteras. La armonización del texto fue realizada por la mayoría republicana en las dos cámaras del Congreso, que excluyó al Partido Demócrata del debate, lo que generó duras críticas de la oposición y también de grupos a favor de los inmigrantes. La ley aprobada hoy ofrece algo más de 1.000 millones de lo que el presidente George W. Bush había pedido para defensa, y alrededor de 1.500 millones menos de lo que había solicitado para programas de relaciones internacionales. El dinero extra para defensa refleja la voluntad de los legisladores de dar al Pentágono lo que necesita. Entre los bienes que el Departamento de Defensa necesitará adquirir para continuar con su campaña militar figuran desde vehículos blindados de combate hasta misiles, municiones, sistemas de purificación de agua y vendajes. Pese al aplastante respaldo a los fondos de emergencia, los legisladores de ambos partidos mostraron su frustración con la negativa de la administración Bush a facilitar estimaciones a largo plazo sobre el coste de la guerra. En ese sentido, y con el fin de forzar a la Casa Blanca a ofrecer mejores estimaciones, la ley exige que el Departamento de Defensa ofrezca una valoración del número de tropas que se necesitarán en Irak durante el próximo año. El escaso debate sobre la guerra en Irak en el Congreso, contrasta con el creciente rechazo de la opinión pública a la guerra. La última encuesta de la empresa Gallup para la cadena de televisión "CNN" y el diario "USA Today" evidencia que un 57 por ciento de los estadounidenses cree que no valió la pena comenzar la guerra, el triple de lo divulgado inmediatamente tras la invasión, en marzo de 2003.




