Ecuador amanece con nuevo gobernante y Gutiérrez sigue asediado
Ecuador amaneció este jueves con un nuevo presidente, Alfredo Palacio, que sucedió al destituido Lucio Gutiérrez, protegido en la Embajada de Brasil del asedio de los manifestantes que intentan impedir que salga del país. Palacio asumió la jefatura del Estado, en una jornada caótica que siguió a una multitudinaria protesta, la noche del martes, cuando Gutiérrez cometió su peor error: ordenar a la policía dispersar por la fuerza a la muchedumbre que pedía su renuncia
Ecuador amaneció este jueves con un nuevo presidente, Alfredo Palacio, que sucedió al destituido Lucio Gutiérrez, protegido en la Embajada de Brasil del asedio de los manifestantes que intentan impedir que salga del país. Palacio asumió la jefatura del Estado, en una jornada caótica que siguió a una multitudinaria protesta, la noche del martes, cuando Gutiérrez cometió su peor error: ordenar a la policía dispersar por la fuerza a la muchedumbre que pedía su renuncia. La muerte del fotógrafo chileno Julio García precipitó los acontecimientos, pues en la mañana del miércoles la capital amaneció conmocionada. Gutiérrez no soportó las manifestaciones y, tras perder el respaldo de las Fuerzas Armadas, abandonó el Palacio presidencial en un helicóptero con rumbo al aeropuerto, para intentar abandonar el país. Decena de civiles entraron en la pista del aeropuerto "Mariscal Sucre" y corretearon tras la aeronave para impedir que despegara e intentaron retener al ex gobernante, que fue librado por los militares que se lo llevaron en helicóptero. Los manifestantes no le perdonan a Gutiérrez los tres muertos en las protestas y los desatinos para superar la crisis judicial que se desató en diciembre pasado, y que fue el detonante del conflicto social. "Los forajidos", como se hacen llamar los miles de ciudadanos que desde el pasado 13 de abril, emprendieron protestas exigiendo la dimisión de Gutiérrez y han anunciado que presionarán a la Legación brasileña en Quito para que no conceda el asilo al ex gobernante. "Lula, amigo, no le des asilo", coreaban hasta la medianoche sendos grupos de manifestantes en las afueras de la Cancillería de la Embajada así como en la residencia del embajador brasileño. La Embajada de Brasil en Quito ha ofrecido protección diplomática a Gutiérrez, "que teme por su vida", según dijo a EFE el Ministro Consejero de esa legación, José Fiuza, quien afirmó que el ex mandatario ecuatoriano ha pedido asilo político a su país. Por su parte, el nuevo presidente expresó la posibilidad de plantear una asamblea constituyente "dentro del marco constitucional y la legalidad". Las primeras horas de Palacio como presidente las pasó en el edificio donde una mayoría de diputados cesó a Gutiérrez por "abandono de cargo". Cientos de manifestantes protestaban en las afueras del edificio disconformes por la solución que se estaba dando a la crisis, pues en las protestas espontáneas los ciudadanos exigían que "se vayan todos" los políticos. Los grupos de manifestantes lograron entrar en el edificio del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y provocaron destrozos en sus dependencias, donde pocas horas antes Palacio había jurado el cargo. Los manifestantes golpearon a varios diputados a los que exigieron su renuncia. Otros miles de personas se apostaron frente al Palacio presidencial de Carondelet a la espera de la llegada del nuevo jefe del Estado, que mantuvo largas reuniones con el alto mando militar. En tanto, la Policía allanó sin éxito la residencia del ex presidente Abdalá Bucaram, horas después de que la Fiscal, Cecilia Armas, pidiera que se reactiven las órdenes de prisión en los procesos judiciales por presunta corrupción contra él. Según un alto dirigente del Partido Roldosista Ecuatoriano, que lidera Bucaram, el caudillo guayaquileño regresó ayer mismo a Panamá, asegurando que en Ecuador le persiguen sus enemigos. Bucaram sólo pudo disfrutar dieciocho días de su natal Guayaquil, pues tuvo que volver a ese país centroamericano acosado, nuevamente, por la justicia que reabrió los proceso de corrupción en su contra. Los ecuatorianos abrirán hoy un compás de espera para conocer las decisiones del nuevo Gobierno, que según Palacio estará apegado a la Constitución y al pueblo que no tolera traiciones.




