Programa de Filosofía y Letras a distancia de la Universidad Santo Tomás cumple 30 años
Religiosos y catequistas que se encuentran en las regiones más apartadas del país se han beneficiado con este plan.
Religiosos y catequistas que se encuentran en las regiones más apartadas del país se han beneficiado con este plan.Tres sedes (Tibú, Yopal y Villavicencio) iniciaron actividades con 231 estudiantes. Diez años después ya contaban con 6.300 alumnos y se comenzaron a ampliar la oferta educativa. En este proceso surgió el programa de Preescolar con Proyección a la Familia. En 1985, entre sus primeras inscritas estaba Patricia Londoño, quien buscaba una posibilidad de hacer compatible su interés por los niños con el cuidado de su hijo Arturo, un niño especial que requería atención. Cuando se graduó, en 1990, Londoño se había trasladado de San Gil (Santander), donde inició sus estudios, a Villavicencio (Meta) y, finalmente, a Bogotá, debido al trabajo de su esposo. "Estudiaba tres horas diarias por mi cuenta", comenta orgullosa. Ahora, entre los 5 mil estudiantes repartidos en 32 centros territoriales y los 27 mil egresados, se cuentan, además de los religiosos, amas de casa, trabajadores y presos de las cárceles La Modelo, La Picota y Cogua. Ana del Pilar Torres, una bogotana de 24 años que vive en Fusagasugá (Cundinamarca), cursa actualmente segundo semestre de Administración Ambiental. Desde hace año y medio también debe contar con tiempo para cuidar a su hija Laura Juliana. Reconoce que la experiencia ha sido muy difícil, pues no estaba acostumbrada al nivel de responsabilidad y autonomía que exige una carrera a distancia. Aparte del horario flexible y del espíritu de investigación que ha desarrollado, lo mejor para ella son los costos. Mientras que una carrera presencial cuesta en promedio 2,5 millones de pesos por semestre, ella paga 1,2 millones, que incluyen el material de apoyo y las tutorías que recibe. También se dan circunstancias especiales, como ser el único inscrito en un semestre, por lo que las tutorías son mucho más personalizadas. "El problema es que no hay grupos de amigos para estudiar y 'parrandear, pero eso no importa, puedo estudiar", dice.




