Todo listo para diseñar la nueva Suramérica
Los ministros de Relaciones Exteriores suramericanos se reúnen este martes, en Brasilia para empezar a diseñar los moldes de la Comunidad Suramericana de Naciones, el más ambicioso proyecto de integración nacido en América Latina
Los ministros de Relaciones Exteriores suramericanos se reúnen este martes, en Brasilia para empezar a diseñar los moldes de la Comunidad Suramericana de Naciones, el más ambicioso proyecto de integración nacido en América Latina. La reunión de cancilleres ha sido precedida hoy por un encuentro de los negociadores de los doce países involucrados en la creación de lo que pretende ser una zona de libre comercio e integración política similar a la Comunidad Europea. Una de las misiones de los cancilleres será definir la fecha de la cumbre presidencial suramericana, cuya celebración está prevista inicialmente para agosto próximo en Río de Janeiro. Según distintas fuentes diplomáticas, uno de los obstáculos ahora pasa por definir los tiempos de una especie de fusión entre el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones, los dos mecanismos integradores que conviven actualmente en la región. Además, en opinión de uno de los negociadores, existen otros factores de preocupación, como las enormes asimetrías entre algunas economías de la región y la inestabilidad política que, por ejemplo, campea hoy en países como Bolivia o Ecuador. La Comunidad Andina, con 35 años de existencia y un historial de tropiezos en el camino de la integración, está formada por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. El Mercosur, que en sus diez años de existencia ha mostrado un vigor mayor pero también ha enfrentado serios obstáculos, lo forman Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay como miembros plenos, aunque tiene a todos los países de la Comunidad Andina y a Chile como asociados. En la creación de la Comunidad Suramericana, a estos diez países se unen Guayana y Surinam, que son miembros de la Comunidad Caribeña (Caricom). Entre todos configuran un territorio de unos 17 millones de kilómetros cuadrados, con alrededor de 361 millones de habitantes y un Producto Interno Bruto (PIB) de 973.000 millones de dólares. Esa inmensidad geográfica atesora, además, la cuarta parte de las especies animales del mundo, el 10 por ciento de la superficie cultivable, un tercio de los bosques y una de las mayores reservas de agua dulce, petróleo y gas del planeta. La firme voluntad política de la región para darle una dinámica distinta a la integración quedó plasmada en la Declaración de Cuzco, firmada por los presidentes de los países involucrados el pasado 8 de diciembre en esa ciudad peruana. Hay, no obstante, diferentes visiones sobre cómo se debe lidiar con la duplicidad que ahora mismo suponen el Mercosur y la Comunidad Andina, sobre todo en los aspectos económicos y comerciales. El más radical de los planteamientos en ese sentido lo tiene el gobierno de Venezuela, cuyo presidente Hugo Chávez dijo en diciembre pasado, en la cumbre semestral del Mercosur, que ese bloque y la Comunidad Andina deben ser suprimidos de inmediato para concentrar esfuerzos en la creación de la Comunidad Suramericana. Otros, como el argentino Eduardo Duhalde, presidente del Comité de Representantes del Mercosur y considerado el artífice de este proyecto de Comunidad, creen que el proceso debe ser más lento y que, mientras dure, se deben seguir fortaleciendo los mecanismos existentes. En sectores políticos de la región hay también hasta posiciones firmemente opuestas a la creación de la Comunidad Suramericana. Aunque el nuevo gobierno uruguayo, presidido por el socialista Tabaré Vázquez, se ha comprometido con el proyecto, el Partido Nacional, principal fuerza opositora en ese país, está abiertamente en contra. Vázquez, a diferencia de su antecesor, Jorge Batlle, al menos en este asunto está en plena sintonía con el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el chileno Ricardo Lagos, el argentino Néstor Kirchner y el venezolano Hugo Chávez, los líderes más representativos de la nueva izquierda surgida en Suramérica en los últimos años.




