Documental sobre la historia en un orfanato judío en Jerusalén gana el festival Tel Aviv
"Un día y una noche", una historia ajena al conflicto palestino-israelí, sobre la vida de un centenario orfanato de niñas judías en Jerusalén que regenta un octogenario ultra-ortodoxo, ganó en el festival de documentales de Tel Aviv que termina este sábado
"Un día y una noche", una historia ajena al conflicto palestino-israelí, sobre la vida de un centenario orfanato de niñas judías en Jerusalén que regenta un octogenario ultra-ortodoxo, ganó en el festival de documentales de Tel Aviv que termina este sábado."Un día y una noche" ganó el premio al mejor documental israelí, una distinción por la que competía con otras nueve películas en la séptima edición del festival de documentales de Tel Aviv, "Docaviv", Se trata de un filme de 50 minutos con el que su directora, Sivan Arbel, de 37 años, narra, por medio de imágenes y las palabras de sus protagonistas, el mundo del "Orfanato Weingarten para chicas", un internado fundado en 1902 que acoge a niñas procedentes de familias con dificultades.La película se distingue por el intimismo de la narrativa y el minimalismo de la estética, que ha sido reconocido por el jurado al otorgar un premio a su directora de fotografía, Tulic Gallon. La cámara está a la altura de las alumnas, niñas de muy corta edad que la mayor parte del tiempo parecen no percatarse de que son filmadas, de que una persona las observa. Gallon se deleita con la pulcritud de los interiores, con la espartana decoración que, por otro lado, contrasta dramáticamente por su dureza con la coquetería de las niñas cuando tienen que elegir su ropa, unos simples vestidos aflorados.El teléfono público en el pasillo, al que las niñas alcanzan sólo de puntillas, y las patéticas conversaciones que mantienen con sus parientes, son uno de los ejes del drama. El jurado ha decido otorgar el premio a "Un día y una noche" por "su sensibilidad, sin caer en el sentimentalismo, al proporcionar una visión de esas niñas solas en un internado". Asimismo, "la directora demuestra una extraordinaria paciencia, talento para contar una historia sin pretensiones y un íntimo respeto a los personajes".




