Víctor Gaviria dice que el narcotráfico "armó el escenario" para su nuevo film
El cineasta colombiano Víctor Gaviria dijo que el narcotráfico le "armó el escenario" de su filme "Sumas y restas", que presentó en el Festival de Guadalajara. "El 'narco' nos armó un escenario para luego filmarlo" en la ciudad colombiana de Medellín, enfatizó el realizador en declaraciones a la prensa en Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco
El cineasta colombiano Víctor Gaviria dijo que el narcotráfico le "armó el escenario" de su filme "Sumas y restas", que presentó en el Festival de Guadalajara. "El 'narco' nos armó un escenario para luego filmarlo" en la ciudad colombiana de Medellín, enfatizó el realizador en declaraciones a la prensa en Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco. Gaviria, quien alcanzó fama internacional con "La vendedora de rosas" (1998), presentó "Sumas y restas" a la prensa e invitados al XX Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde participa en la categoría de Selección Oficial de Largometrajes Iberoamericanos de Ficción. Al término de la función, Gaviria dijo que desde hacía tiempo tenía la intención de hacer "este cine negro de 'gangsters'", pues entre el Medellín del escritor Fernando Vallejo ("La virgen de los sicarios") y el de las canciones de Juanes, hay otros Medellines que es necesario mostrar". El cine de Gaviria se ha destacado por retratar crudamente la vida cotidiana de los marginados en Medellín. El cineasta manifestó que en Colombia "hay una resistencia enorme a que se haga este tipo de cine, porque la gente está muy sentida y preferiría que yo hiciera películas de amor como las canciones de Juanes". Sin embargo, expresó que él filma estas historias porque el cine le ha dado la posibilidad de presenciar y contar esas realidades excluidas. "El problema real de Colombia no es el narcotráfico ni la guerrilla; el problema esencial es la injusticia, es la pobreza. Hay gente pobre en mi país que toma sopa hecha con papel de periódicos... yo tengo un compromiso con la realidad", destacó. "Sumas y restas" se ubica en Medellín en pleno apogeo de los cárteles de la droga en la década de 1980. El filme relata el caso de Santiago, un ingeniero de la clase media, casado y de buena familia, que tiene serios problemas financieros y quien a través de un amigo de la infancia conoce a Gerardo, dueño de un taller mecánico y traficante de cocaína. Gaviria apuntó que cuando visitó las "cocinas" (laboratorios) donde se elabora la cocaína, le impresionó la alegría que había en esos lugares, sitios de trabajo donde la gente cantaba y saludaba con respeto a su patrón, pues había una gran ingenuidad. "Hasta los cineastas, por entonces, hacíamos cola para ver si nos tocaba un cheque que nos permitiera hacer una película. Así de ingenuos éramos (...) ahora las cosas están peor. En los 90, Colombia fue tomada por el narcotráfico, a su vez apoyado por la guerrilla y los paramilitares", subrayó.




