El Real Madrid cierra con derrota ante el Sevilla un año para olvidar
El Real Madrid se despidió del 2004 con una justa derrota ante el Sevilla (0-1), que cierra un año para olvidar sin la consecución de ningún título y mostrando todas sus carencias ante el nuevo director de fútbol, Arrigo Sacchi, que comprobó desde el palco presidencial que tiene mucho trabajo por hacer
Madrid - El Real Madrid se despidió del 2004 con una justa derrota ante el Sevilla (0-1), que cierra un año para olvidar sin la consecución de ningún título y mostrando todas sus carencias ante el nuevo director de fútbol, Arrigo Sacchi, que comprobó desde el palco presidencial que tiene mucho trabajo por hacer. Venía el Real Madrid de engancharse a la Liga con un triunfo en Santander de rabia y casta. Le llevó a dominar de inicio y a caer en la trampa de Caparrós y de un Sevilla que tejía su tela de araña en su terreno y picaba de forma letal al contragolpe. Con un planteamiento impecable del técnico sevillista, basado en el orden, entregó el balón al rival y comenzó la presión ahogando a Guti, el pilar que sustenta al equipo blanco, dando un recital por la banda derecha con Sergio Ramos y Daniel Alves, y con la velocidad ofensiva de Baptista y Carlitos, que trajeron de cabeza a la insegura zaga madridista. Con Ronaldo con una suplencia que sonaba a castigo y levanta más suspense sobre su ausencia en El Sardinero, dos llegadas de Owen y un disparo de Raúl, daban paso al inicio de una fase de incapacidad en la que el Real Madrid mostró sus defectos. No jugó andando, como otros días, pero sin el acierto rematador en su juego a ráfagas y concediendo las ya clásicas oportunidades claras a su rival, la calidad de Baptista comenzó a decidir. No es el Sevilla el rival más adecuado para concederle regalos navideños. Otros perdonan, Baptista no lo hizo. Venía de recibir una de esas entradas a destiempo de Samuel minutos antes, y aprovechó un desajuste de la zaga para vencer en velocidad al argentino en el minuto 19, y cruzar con una pasmosa tranquilidad ante la salida de Casillas. El partido se ponía donde buscaba Caparrós. Era el justo premio a un Sevilla que jugaba a sus anchas y desquiciaba al público del Bernabéu, que comenzó pagándola con Raúl Bravo y acabó con García Remón. Con Roberto Carlos en la grada con unos problemas musculares, en el carril izquierdo, el derecho ofensivo del Sevilla, se vislumbraron todos los errores posibles que puede cometer un lateral. Con un descarado y potente Sergio Ramos y la habilidad de Alves, Bravo se vio superado en todo momento. El impreciso Real Madrid no funcionaba e Iker Casillas se volvía a colgar el cartel de salvador. Salvó un mano a mano con Alves, con una parada repleta de reflejos, mientras García Remón intentaba reaccionar. Mandaba al centro a un Zidane que ya no tiene velocidad como para desbordar por banda izquierda, a la derecha a un desaparecido Beckham y ubicaba la voluntad de Figo en la izquierda. No encontraba premio y tan sólo un colocado disparo en una acción aislada del portugués y una llegada de Owen que acabó pidiendo penalti, fue el balance ofensivo blanco ante un Sevilla que pudo sentenciar al borde del descanso. Bravo tiraba mal el fuera de juego y Jesuli, completamente sólo, no sabía batir a Casillas disparando al lateral. El Real Madrid necesitaba un revulsivo y García Remón rescató a Ronaldo concediendo vacaciones navideñas a Beckham antes de tiempo. Su apuesta no encontró premio y el equipo se partió en dos, con Guti desquiciado de correr y abandonado a su suerte. Cuando el Bernabéu esperaba una remontada heroica se desquició con un equipo que no disparó entre los tres palos en la segunda mitad. Lejos del empate, la derrota pudo ser aún peor, si el Sevilla no hubiese desperdiciado sus ocasiones. De nuevo Baptista dejaba en evidencia a la defensa madridista y sólo y con la misma tranquilidad que en su gol, disparaba ajustado al palo izquierdo de Casillas. La entrada de Solari, en busca del orden, por Owen terminó de encender los ánimos de la afición que pidió "once juanitos" (recordando la casta de Juan Gómez), que ya no creyó en un equipo que da la sensación de tocar fondo en cada partido y que cierra de la peor forma posible el año. La otra cara de la moneda, un Sevilla, que como pidió Caparrós gana credibilidad y crece con un triunfo histórico, que confirma su gran año y vuelve a codearse entre los grandes. 0 - Real Madrid: Iker Casillas; Michel Salgado, Helguera, Samuel, Raúl Bravo; Figo, Beckham (Ronaldo, m.46), Guti, Zidane; Raúl y Owen (Solari, m.60) 1 - Sevilla: Esteban; Sergio Ramos, Javi Navarro, Pablo, David; Alves, Renato (Casquero, m.91), Martí, Jesuli (Jordi, m.80); Baptista y Carlitos (Jesús Navas, m.62). Goles: 0-1, m.19: Baptista. Arbitro: Pérez Lasa (Colegio vasco). Mostró cartulinas amarillas a Samuel, Michel Salgado y Figo por el Real Madrid, y a Baptista por el Sevilla. Incidencias: encuentro correspondiente a la decimoséptima jornada de Primera división disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 65.000 espectadores. Realizó el saque de honor Carlos Sainz, piloto madrileño recientemente retirado.




