Uso legal del cannabis, como terapia o por placer, deberá esperar
La posibilidad de legalizar en España el cannabis con fines terapéuticos, como desean diversos sectores médicos, o para el uso personal, tendrá que esperar, a tenor de la preocupación expresada por las autoridades sobre el alarmante aumento del consumo de drogas entre los jóvenes españoles.
Madrid.--- La posibilidad de legalizar en España el cannabis con fines terapéuticos, como desean diversos sectores médicos, o para el uso personal, tendrá que esperar, a tenor de la preocupación expresada por las autoridades sobre el alarmante aumento del consumo de drogas entre los jóvenes españoles.Una comparecencia en el Congreso de la ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha reavivado el debate sobre la necesidad de que se autorice el uso del cannabis y de los derivados de su sustancia activa, el tetrahidrocanabinol (THC), como terapia en el tratamiento de algunas dolencias.Pero la ministra se ha mostrado partidaria de seguir investigando "antes de tomar decisiones", las cuales deberán distinguir entre la defensa de los usos terapéuticos de algunos derivados del cannabis y el consumo privado de esta sustancia con fines recreativos.Un 36 por ciento de jóvenes españoles entre 14 y 18 años ha probado cannabis en los últimos doce meses, afirmó Salgado.Entre los defensores del uso terapéutico está el Colegio de Médicos de Barcelona (CMB), cuyo secretario, Jaume Padrós dijo a EFE que este organismo es "favorable" a la legalización con base en estudios que avalan el uso adecuado del cannabis en la forma de "un preparado farmacéutico correcto" y con venta controlada."Lo que no tiene sentido" -aseguró Padrós- es que los enfermos tengan que buscar los "porros" o cigarrillos de cannabis "en una situación de ilegalidad o anormalidad debido a que no existe el cannabis en forma de presentación farmacéutica".Del mismo modo, el portavoz del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, Rafael Borrás, aseguró que existe una "enorme falta de información" sobre el asunto.En su opinión, "una cosa es la utilización recreativa, en la que el usuario busca los efectos sicoactivos del cannabis, una serie de sensaciones placenteras, hilaridad o relajación, frente al nivel terapéutico, que busca mejorar la calidad de vida de los enfermos al aliviarles los síntomas".Otro científico consultado, Javier Fernández Ruiz, investigador del Departamento de Bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid, cree que la particularidad del cannabis es que ha sido considerada una droga "menos dura" que la cocaína o la morfina.Fernández Ruíz dijo a EFE que los cannabinoides pueden ser beneficiosos como alivio de los síntomas en enfermedades como la Corea de Huntington (hiperquinesia) y como protectores de la degeneración cerebral, como en los males de Parkinsosn o Alzheimer. "Ahí -dice- actúan ralentizando el proceso de muerte de las neuronas".Sin embargo, Javier Fernández Ruiz aclara que, científicamente, la discusión no es sobre el uso terapéutico del cannabis propiamente dicho, sino de diversos componentes suyos, aislados y preparados individualmente como especialidades farmacéuticas.Desde el campo político, el diputado español del grupo Los Verdes Francisco Garrido, cuyo grupo ha propuesto en el Congreso la aprobación de un "Plan de normalización" del uso del cannabis, considera que "no hay justificación" para que siga prohibido su uso.Garrido insiste en que "el consumo está ahí -casi cien mil personas fueron multadas en el 203 por consumo en la calle, dice-, y añade que "es una realidad y el Estado español no debe entrometerse en lo que hacen los individuos con su salud".En la Asociación Madrileña de Estudios sobre el Cannabis, su vicepresidente, Fernando Figueroa, dice que "fumar marihuana forma parte de los usos y costumbres de muchas personas de la sociedad" y, por tanto, insiste en que debe ser legalizado su "uso farmacéutico y el auto-cultivo para uso personal".Esta Asociación madrileña convoca una protesta anual en Madrid para reclamar una reforma legal que permita el consumo de esta sustancia.Figueroa confirma que en su Asociación hay afiliados que "fuman por placer" y que reciben llamadas de enfermos pidiendo que se les facilite marihuana, aunque -advierte- "eso no lo podemos hacer".En medio de la discusión y mientras las instituciones sanitarias investigan sus bondades o sus contraindicaciones, muchos enfermos siguen fumando cannabis a escondidas y los que no lo están lo hacen abiertamente, dentro de lo posible, "porque nos da la gana", asegura Figueroa.




